FERNANDO GRANDA
Cuando llegue septiembre» es una comedia del cine estadounidense, dirigida por Robert Mulligan, con protagonistas «glamourosos» (Rock Hudson, Gina Lollobrigida, Sandra Dee y Bobby Darin) y música de Hans J. Salter, que triunfó en España en los años sesenta, y cuya banda sonora se sigue oyendo por el encanto permanente de sus guitarras. Y, según «la letra» de la canción en la versión española, cuando llegue septiembre «todo será maravilloso». Quizá lo sea y no nos damos cuenta.
Durante el verano y en las épocas cercanas a la afluencia del turismo se publican, se comentan, se estudian las estadísticas relacionadas con la llegada de visitantes a la región, las ocupaciones hoteleras, la duración de la estancia del turista, sus gastos durante su viaje por Asturias y su comparación con ejercicios anteriores. Todo un trabajo para información de la hostelería y de los organismos relacionados con ella y el turismo.
Se ofrecen datos sobre el número de plazas hoteleras, sobre restaurantes y los diversos tipos de alojamiento; sobre la afluencia según la temporada, alta, baja, invernal o veraniega; si el viajero busca cultura, descanso, belleza natural o playa. O todo a la vez, que en Asturias se consigue sin esfuerzo. Se informa, por ejemplo, de que los precios han bajado y de que mientras el turismo descendía en el conjunto de España por la crisis en el concejo de Llanes son más los visitantes este estío que en años precedentes.
A pesar de ello muchos hosteleros siguen lamentando que los veraneantes pernoctan menos días y gastan menos en los restaurantes. Lo que no suelen mencionar es que están matando la gallina de los huevos de oro. Veamos algún caso. Durante la mayor parte del año los menús de muchos restaurantes de la costa llanisca, donde, repito, ha aumentado el número de turistas este verano, oscilaban entre los siete y los diez euros por persona, unos menús realmente buenos, abundantes y completos. Y de repente, llega la época vacacional y gran parte de estos restaurantes han doblado el precio de una comida y en algunos caso hasta lo han triplicado. El mismo menú, o quizá en peores condiciones por la masificación. Hace unos días cobraban el triple por un menú más limitado que el que cobraban en el mes de mayo pasado en un restaurante popular llanisco.
Pero estas tarifas vuelven a su cauce cuando llega septiembre. Habitaciones más baratas, comidas a mitad de precio (o a la tercera parte), sin agobios, encontrando siempre plaza, mesa o plato sin agotar. Y si nos atenemos a las estadísticas, también comprobaremos (con perdón del cambio climático, al menos por ahora) que septiembre es un mes estupendo en el Principado, ya que suele ser el más seco y soleado del verano, por supuesto, el más tranquilo, en el que se siguen celebrando buenos festejos, estrenos de espectáculos, es temporada de cosecha de verduras y frutas autóctonas? Lo decía la canción de la película, todo será maravilloso.