PACO G. REDONDO
PROFESOR DE GEOGRAFÍA E HISTORIA
Se inicia un nuevo curso escolar en Asturias, del 11 de septiembre hasta el 18 de junio en Infantil y Primaria, y del 17 de septiembre al 24 de junio en Secundaria, marcado por la completa implantación de la LOE, el aumento del alumnado por primera vez también en Bachillerato y FP, el impacto este invierno de la gripe A y el reparto de ordenadores entre el alumnado (de 5.º de Primaria), y la carrera profesional en el aire para los docentes que sólo cobran el cuestionado nivel I.
Está sobre la mesa un posible y deseable pacto nacional por la Educación entre el PSOE y el PP, de vez en cuando propuesto y nunca concretado. Ya estamos acostumbrados al baile de ministros y leyes educativas con las consiguientes sopas de siglas y frases rimbombantes, como si por decir «diseño curricular» en vez de «contenidos» estuviéramos inventando la tortilla francesa: ¿para cuándo los itinerarios (libertad de elegir) en la ESO?
La estructura básica de la sanidad, las pensiones, la educación y la política exterior deberían estar, en efecto, consensuadas por los grandes partidos nacionales. Al margen de discrepancias partidistas entendibles sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía o el aborto, con la comida, la salud y la enseñanza no se debería jugar. Con una FP y mercado laboral más flexibles habría menos paro y más progreso.
El Gobierno asturiano es muy dado a señalar la baja ratio (proporción de alumnado respecto a profesorado) como signo de la calidad de la enseñanza en Asturias y del esfuerzo inversor del Principado. Hay un tercer factor que explica estas cifras, y no es social ni económicamente positivo: el hundimiento de la natalidad en la región en los años 80 y 90. Pronto veremos qué negocia en la mesa sectorial de Educación.
Se anuncia la constitución de una comisión mixta de seguimiento y análisis Sanidad-Educación de la gripe A; falta planificar un calendario de vacunaciones para los grupos de riesgo: alumnos y docentes con enfermedades crónicas (asma, diabetes?), así como aumentar la información para prevenir el contagio, incidiendo en aspectos como lavarse con frecuencia, cubrirse nariz y boca al toser o estornudar, no compartir cubiertos en los comedores escolares y no llevarse el material escolar -y menos el ajeno- a la boca.
En cuanto a los ordenadores, se plantean varias objeciones. ¿Por qué usar los impuestos de los pobres para regalar portátiles a los hijos de los ricos? ¿Qué pasa si los llevan a casa y los pierden, deterioran o estropean con virus informáticos? ¿Acaso se regalan todos los libros a todos los alumnos? Parece más justo, igual si hablamos de comidas en los hospitales, la proporcionalidad según renta que el todo gratis total para todos: ¿economía sostenible?
Otra vez amenaza de congelación salarial. Además, la Administración asturiana se ha comprometido a presentar este otoño en la Junta del Principado (Parlamento regional) la ley para dar respaldo legal al pago a cuenta del nivel I de la carrera profesional de los funcionarios asturianos no sanitarios -los sanitarios ya cobran el nivel III-, que fue declarado anulable. Veremos el trecho del dicho al hecho. Obras son amores, y por sus obras los conoceréis.