JAVIER NEIRA
Lenin, que algo sabía del asunto, decía que una revolución se produce cuando los de abajo no pueden vivir como antes, y los de arriba, tampoco. Algo de eso debe estar ocurriendo cuando un nieto del marqués de Feria es detenido en Pozuelo por los gravísimos acontecimientos ocurridos en esa villa madrileña.
Hasta ahora, era el pueblo llano desesperado quien tomaba la Bastilla o asaltaba el Palacio de Invierno. Pero, ya se ve, la aristocracia inaugura un nuevo tiempo histórico asaltando comisarías.
Y es que si la madre de Leire Pajín deja el PSOE a cambio de tomar el Ayuntamiento de Benidorm, es que estamos ya en otro tiempo, lejos de las coordenadas de las democracias liberales y navegando entre las aguas propias del Antiguo Régimen y sus feudos que aún llegaron en España hasta las Cortes de Cádiz.
Si los de arriba no pueden seguir más tiempo en las mismas, ya me dirán los de abajo, sobre los que va a caer el yugo de los impuestos con más fuerza que nunca, incluso superando los diezmos y primicias medievales, y al final para pagarle a Leire Pajín -baronesa de Rodiezmo, puño en alto- los tres millones de pesetas al mes de su sueldo a punto.
El escenario nada tiene que ver con lo propio de las democracias liberales. Hoy, el Gorila Rojo venezolano, que acaba de cerrar 250 emisoras de radio, va a ser recibido entre mil abrazos por el presidente ZP al tiempo que se prohíbe una protesta en la plaza Mayor de Madrid.
Los marqueses asaltan comisarías, las madres todopoderosas toman ayuntamientos, los homínidos grana son glorificados, los manifestantes por la libertad, prohibidos... feliz San Mateo, compañeru, que veas muchos brotes verdes y te sea leve la ley de Apocalipsis Sostenible, que Boris Izaguirre triunfe con su pregón y, si tienes un segundo de respiro, medita sobre los ocho años transcurridos desde aquel terrible 11-S y, ya puestos sobre, la ruina de Lehman Brothers que el martes cumple un año. Decía Lenin...