JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ-DEL VISO GARCÍA
Un año más, ZP largó el rollo de rigor en Rodiezmo. Este año debemos agradecer la ausencia de grandes promesas. No hizo mención a la gratuidad del peaje en El Huerna. Hace cinco años ya de la promesa. Vamos mejorando. No hizo mención a las trascendentales infraestructuras pendientes en Asturias. Por cierto, contra las que votó durante doce años como diputado, en la etapa de González. Su último pronóstico era que el AVE llegaría a Asturias en 2009. Vamos mejorando. Sólo se comprometió, previa petición del de siempre, José Ángel F. Villa, a respaldar el «carbón autóctono» y mantener las ayudas europeas al carbón durante la Presidencia española en la Unión Europea.
La presencia del gran sindicalista y político asturiano fue lo más relevante en un acto lleno de frustraciones y mediocridades. Villa denunció que: «Los fondos mineros en las Cuencas no han respondido a lo esperado». Recordemos, una vez más, que los fondos mineros europeos son una iniciativa sindical con el decisivo apoyo de dos políticos asturianos de excepción, Cascos y Rato. Villa tuvo la valentía acreditada a lo largo de los años de criticar duramente «el retraso en las inversiones de los fondos». Así como: «La incompetencia técnica en diversos tramos de la Autovía Minera y el sobrecoste de 15 millones en la "Y" de Bimenes».
Cándido Méndez llenó de «piropos» a los empresarios, con lenguaje ramplón y tabernario, impropio de su categoría sindical. Areces dijo lo de siempre, y Alfonso Guerra, en su papel de telonero gracioso, tan alejado de aquel gran político de la ejemplar transición española, patético final.
El acto finalizó como siempre, con el canto de «La Internacional» puño en alto. Tal vez la mayoría de mis amables lectores/as ignore que el 27 de noviembre de 1975, siete días después de su fallecimiento, se celebró en la catedral de Oviedo un solemne funeral por el generalísimo Franco. Ya entonces se le denominaba «anterior jefe del Estado». En estos casos, a la salida se cantaba el «Cara al Sol», ante la cruz de los caídos. Al finalizar el funeral se nos trasladó la orden del gobernador y jefe provincial del movimiento prohibiendo cantar el himno. El llenazo en la Catedral era total y, por supuesto, no se obedeció la orden y se cantó el «Cara al Sol».
PD.- En mi último comentario alertaba que el joven-viejo-zorro leonés con su ley de la Memoria Histórica pretendía «recuperar» numerosas alcaldías del centro-derecha y preguntaba ¿caerá en la trampa el PP?
El alcalde de Guadalajara, don Antonio Román (PP), no ha caído en la trampa. Ha consultado a los vecinos afectados y el 96 por ciento de los ciudadanos que viven en las citadas calles rechaza el cambio de nombre. El alcalde del PP entiende que: «Si mantener los nombres es contrario a derecho, que lo diga un juez».