JAVIER MORÁN
Avanza, aunque muy sosegadamente, la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de San Andrés de los Tacones (ZALIA), que sobre el papel es un proyecto importante. Acaba de presentar el consejero Buendía un esbozo de los viales que la conectarán con El Musel, con los polígonos periurbanos de Gijón o con la autovía «Y». Pero es eso, un esbozo que tendrá que ir pasando por las fases de estudio informativo, información pública, declaración de impacto ambiental, licitación de proyecto, licitación de obra, etcétera. ¿De cuánto tiempo estamos hablando? ¿Cinco años, o más, para todo el paquete? ¿Y cuánto les falta a los dos enlaces de El Musel, el de Jove y el de Aboño? Ni se sabe.
Pero hay más: de la ZALIA conocemos que comenzará a urbanizarse dentro de unos meses, y ahora también tenemos este apunte de sus enlaces carreteros; pero nada sabemos de sus conexiones ferroviarias con la red del Adif (antes Renfe) o con Feve. Y no vale con pinchar la vía que va de Veriña a Serín, ya que de una zona logística se espera que cuente con una estación intermodal en su interior y con vías de acceso ferroviario a algunas de las parcelas que ocuparán las empresas.
Una red así tendría que haber condicionado el plan de urbanización que ahora se va a ejecutar, pero no sabemos si ello es de este modo. Y otro elemento más: dice el plan especial de la ZALIA que en Aboño las vías del Adif padecen «fuertes condicionantes sobre la tracción y tamaño de los trenes»; y que en el mismo lugar las de Feve «tienen un trazado antiguo y deficiente». Nos tememos que alguien está olvidándose de las vías y sin ellas no hay logística posible con futuro.