JAVIER NEIRA
Cómo será de grave, dañina y demagógica la subida de impuestos aprobada ayer por el Gobierno que ha tenido que soltar, de formar simultánea, tres descargas formidables de tinta de calamar a fin de camuflar semejante mazazo. De ahí, el debate gótico-familiar, la nueva ley del aborto y un informe fantasmal-policial que pone al PP a la altura de Alí Babá y los 400.000 ladrones.
Ciertamente, es gravísimo lo que está ocurriendo en España. Zapatero gasta el doble de lo que ingresa y como no quiere ni puede cortar el despilfarro -sin la nube de dinero, disfrazada de ayuda social, que distribuye se le vendría abajo el circo en un instante-, sólo tiene una alternativa, atracar a los contribuyentes y, claro, empeorar aún más el panorama, ya de por si bastante mal.
¿Tiene aún el supercefalópodo de León alguna posibilidad de realizar nuevas descargas de tinta para engañar, despistar, distraer y camelar a una población rumbo a la ruina?
Sin duda. La despensa de los engaños no está vacía. Hace un par de semanas ya ensayaron en Pozuelo la creación de una extrema derecha teledirigida. Y la tragicomedia Gürtel pronto va a empezar a hacer bolos por provincias. Por cierto, cuando llegue a Asturias, donde el PP apenas tiene más que flanes y membrillos, a ver quién aguanta el tipo.
Aún con el agitprop en rebeldía, ZP atesora sobrados recursos en su chistera, pero siempre y cuando el escenario siga siendo como es, una especie de cementerio donde nadie dice ni pío. Ahora bien, como salte una sola chispa el incendio está más que servido y no habrá bombero-calamar que lo ataje.