JAVIER NEIRA
Alemania gira a la derecha; así que allí van a bajar los impuestos y por eso saldrán de la crisis económica antes que después, mientras que España gira a la extrema izquierda, de manera que ya está en marcha la mayor subida de impuestos de nuestra historia, lo que nos llevará a ahondar aún más la crisis económica que padecemos y que se suma al abismo, todavía más grave, de nuestra existencia como nación tras la ruptura alentada por el ultra Zapatero -algo que no ocurre en ningún país del mundo libre- y a la utilización del aborto extremo como baza electoral -y encima Pepiño y Bono se declaran fervientes católicos- según estamos viendo y viviendo en estas jornadas negrísimas.
La Unión Europea, a cuyo corazón regresamos según ZP gracias a su ingreso en la Moncloa, no tiene nada que ver con esta España camino de la argentinización. En la UE gobiernan mayoritariamente formaciones de derechas y algunas de izquierdas supermoderadas, si es que se puede calificar de tal manera a Brown y compañía, que lo dudo, porque realmente son conservadores puros.
A ningún líder europeo se le ocurre encabezar, desde la presidencia del Gobierno, la secesión de una región de su país. Ni abrasar a impuestos a una sociedad asfixiada, con cerca de cinco millones de parados, cifra insólita en nuestro continente.
Cómo estará el panorama, que el calamitoso PP, cocido a informes policiales que no mejoraría ni el mismísimo Beria, reunió ayer en un mitin en Sevilla a 20.000 personas en torno a Rajoy.
Necesitamos una pasada por la derecha verdaderamente espectacular. Una pasada que asiente las dos ideas fundamentales: España y libertad. ¿No habrá por ahí un Carlos V de Alemania que pueda ejercer de Carlos I aquí? Vamos, lo que hizo Willy Brandt con Felipe González.
(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente la «Misa llanisca»).