JAVIER MORÁN
Lula acabó con Zapatero y el desempleo ha acabado con el «plan Zapatero». Maldita actualidad, que nos pone tan a huevo estas simplonas comparaciones. Vamos a ver si nos centramos porque al acabar esta columna acudiremos a ver cómo funcionan las Noches Blancas del Principado, que, como ya es sabido, vienen a ser una prueba de fuego y luz para mostrar al mundo que este pequeño universo cantábrico tiene vida en todo tiempo y estación, y con ello se quiere probar que puede la Ciudad Astur ser candidata a la capitalidad cultural europea de 2016. No dudamos de que méritos no faltan en esta tierra, sobre todo gracias a los hechos y a las artes de su historia, pero también algo tendrán que contar cosas tan guays como la Ciudad de la Cultura -antes Universidad Laboral Girón de Velasco, pero que nadie se entere-. Y para establecer comparaciones odiosas, no metemos en este mismo saco de las cosas estupendas al Centro Niemeyer de Avilés, que parece ir por mucho mejor camino.
Total, que aquí no faltan atractivos, pero sí medios, y particularmente, de comunicación porque los últimos años, gracias al desgobierno del Gobierno del Principado, han sido desastrosos. Disfrutamos de un aeropuerto mermado y careceremos de Alta Velocidad ferroviaria hasta 2015, fecha que el ministro Blanco ha anunciado sin demasiado énfasis. Como bien ha dicho Montes Estrada, «Churruca», «hay tortugas mas rápidas».
Ahora bien, pese a todo, tenemos delante la renovada esperanza de Madrid, que ya aspira al 2020 como sede olímpica. Si nos falla la capitalidad de 2016, habrá que ir a por la de unos años después; pero antes el Gobierno del Principado podrá decir: «Uff, menos mal, porque así da tiempo a que llegue el AVE».