JAVIER NEIRA
El Prerrománico es una ruina y va el Gobierno de Zapatero y le destina apenas 90.000 euros para 2010, una cifra ridícula que no sirve ni siquiera para quitar la maleza, las hierbas y hasta los arbustos que trepan por los muros y crecen en los tejados de los soberbios templos medievales.
Paralelamente, el Gobierno de ZP dedica 285.000 euros a la Laboral -ya infinitamente regada por Areces-, un monstruo del más rancio estilo fascista, que sólo tiene dos posibles destinos: derribarlo o convertirlo en el Gran Museo Nacional del Franquismo.
El desprecio, el abandono y el ninguneo que sufre el Prerrománico -lo acaba de denunciar el Ayuntamiento de Oviedo: están espabilando, a ver si sigue la racha- tienen su lógica: son monumentos católicos y están en su mayoría en Oviedo. No sobra recordar que ahora se cumplen exactamente 75 años de la voladura de la Cámara Santa por los golpistas del 34. ¿Por qué no una vigilia para la noche del 11 al 12 de este mes?
Católicos y ovetenses. Las dos bestias negras de los progres asturianos que, claro, orientan a los ya de por sí sectarios gobernantes que moran en la capital de España.
El escándalo del abandono es gigantesco y enlaza con la reciente destrucción de la celda de Feijoo y con la afrenta de quitar su nombre a un aula de la Universidad de Oviedo. Por cierto, a ver cuándo el rector Vicente Gotor la repone, siquiera sea para distanciarse de los vándalos censores.
Desde el Ayuntamiento ovetense han denunciado, decía, el abandono mortal del Prerrománico, pero no basta. Es evidente que los progres gobernantes son perfectamente inmunes a esas críticas, tienen tal inquina a Oviedo y a la Iglesia que no van a ceder en su permanente agravio.
Quiero decir que el alcalde Gabino de Lorenzo debería promover y encabezar cuantas movilizaciones sociales hagan falta para salvar el Prerrománico. Cualquier esfuerzo es poco; cualquier urgencia, elemental.