JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ DEL VISO GARCÍA
Después de cinco años y medio como presidente del Gobierno se va concretando el proyecto de Zapatero. Destruir el ejemplar espíritu de la modélica transición democrática a nivel mundial. Regresar al odio y el rencor dominante en 1936, resucitar el lenguaje frente-populista de los enfrentamientos entre ricos y pobres, poderosos y débiles, empresarios y trabajadores, culpables e inocentes. Los que vivimos aquellos inolvidables años de la Transición, y además desde un medio de comunicación, jamás pensamos que aquel espíritu de grandeza y generosidad protagonizado por los políticos de todas las tendencias, respaldados por el pueblo español, y que todo el mundo admiró pudiese algún día ser traicionado por nadie. Desde aquí un abrazo muy fuerte al querido y admirado Rafael Fernández al celebrar sus 96 años.
Pienso que el proyecto de ZP es también extender a gran parte de España el «modelo Andalucía». Una sociedad subsidiada que garantiza gobernar aquella hermosa tierra desde hace 30 años. ZP va a presidir el próximo enero la Unión Europea representando al país más endeudado y con la más alta cota de paro, el doble de la media de los 27. No promete crear puestos de trabajo, promete subvenciones a los parados.
El PP ya no lo llama «bobo solemne», ahora dice que está «perdido», y el señor Aznar pide elecciones anticipadas desde Buenos Aires. Imagino las carcajadas del astuto leonés, cuando el martes 13 presida durante seis meses la Unión Europea. Miles de horas en el «candelabro» mediático mundial que suavizarán la gravísima crisis y el aumento del paro, creciendo igualmente los subsidios y la dependencia del bondadoso ZP, ya saben igual que Andalucía.
El proyecto de ZP se basa también en alcanzar el poder al precio que sea. En Cataluña gobierna con los independentistas. En el País Vasco con el PP. En Aragón y Cantabria con regionalistas. En Asturias con IU. En Baleares con seis partidos de todos los colores. Recordemos que en las últimas elecciones generales, el pasado año, los votos que arrebató con su radicalismo a Izquierda Unida y Esquerra en Cataluña fueron decisivos para la victoria final. Está claro que ZP ni es un «bobo solemne» ni está «perdido» y lo más preocupante es que más de diez millones de españoles/as lo votan.
PD.-LA NUEVA ESPAÑA en su editorial del 13 de septiembre destaca: «Ya que los populares parecen renunciar a ganar en la región, al menos desde su cómoda oposición perpetua, deberían recoger el guante lanzado por el PSOE y pactar el mejor presupuesto posible». Lo de renunciar a ganar y la cómoda oposición perpetua son unas señas de identidad que suscribe una gran mayoría de asturianos/as. Por primera vez en 28 años, sólo gobernamos en once municipios de setenta y ocho. La ausencia de una personalidad política irrepetible como la del señor Álvarez-Cascos ha sido demoledora, dejando en evidencia la urgente renovación de un equipo que ha llegado a su final. Quien mejor definió la triste realidad fue el dirigente popular asturiano que dijo: «Sin Cascos vivimos más tranquilos».