PACO G. REDONDO
PROFESOR DE GEOGRAFÍA E HISTORIA
Se ha celebrado el «Día mundial del docente» este lunes 5 de octubre. Esto de los días mundiales es una oportunidad para suscribir manifiestos bonitos y llamar la atención sobre aspectos reivindicativos. El peligro estriba en que los lemas no se concreten después en programas de actuación. Como las cumbres mundiales del G-20. Y no paran de sucederse las peripecias en la economía española y en la enseñanza asturiana, en parte relacionadas.
Dice Areces que el principio de autoridad es necesario y rechaza, sin embargo, reconocer la autoridad pública de los docentes asturianos porque «no tiene sentido» y es mejor «educar en la convivencia». Reivindicación bien justificada: es necesario atajar los casos en los que se viola la convivencia y se impide el derecho a aprender de la inmensa mayoría de alumnos. Quienes antes tenían alergia a decir «España», ahora tienen alergia a decir «autoridad pública». Que se vacunen.
La comentada foto con Obama de las hijas y esposa de Zapatero con vestidos góticos y los trajes de Camps, el presidente de Valencia del PP, son una coincidente visualización de una época con valores y normas light, de telebasura, obcecados con medrar y aparentar. ¿Será su ausencia falta justificada, recuperarán las niñas las clases? ¿Se hará Camps cotilla de una «Tómbola» con Belén Esteban? Se creen espabilados que dan la nota del éxito, y sólo desafinan.
El Tribunal Supremo ratifica el derecho de los profesores de Secundaria a cobrar el complemento del 1.º ciclo de la ESO que retribuía a los maestros en institutos. El Gobierno asturiano responde secuestrando el complemento: bajando el sueldo a los maestros esos 134 euros al mes, violando el acuerdo sindical de 2001 con carácter normativo, en un intento infantil de burlar su aplicación. Para eso la autoridad ordena y manda a capricho.
Con lo de la gripe A parece que los alarmistas se han pasado muchos pueblos, si bien mejor prevenir que curar. Se consiguió la constitución de una comisión mixta Sanidad-Educación y un protocolo de actuación en los centros; de momento las cifras de casos graves son modestas. Sigue sin concretarse, en cambio, la vacunación a los alumnos y docentes en grupos de riesgo (diabetes, asma..); en cualquier caso, extremar las medidas higiénicas y precautorias.
Por fin ha arrancado la mesa sectorial de educación, tras las movilizaciones a las que nos empujaron el curso pasado, pues era la única de las 17 comunidades autónomas que no la convocaba. Hay que evitar que se reduzca a un paripé para colar de rondón una evaluación burocrática del profesorado rechazada por los docentes, en vez de negociar un calendario y criterios para el desarrollo de la carrera profesional. Ahora hay que dotarla de contenidos positivos para la mejora real de la enseñanza asturiana.
Pero el dinero no llega, ni para la carrera ni para la investigación. Primero hablar de crisis era antipatriótico, luego España resistiría mejor y Asturias saldría primero. Ahora la cruda realidad: la recesión en España es grave y a Asturias también le afecta intensamente. Aunque sea más majo decir que todo es progre y se arreglará pronto y mucho, y celebrar congresos con un 99% de síes. Alguien tendrá que atreverse a plantear alternativas, rigurosas y eficaces.