CARLOS SANTULLANO
Estamos todo el santo día con el tumba y dale de tramas y traumas, de crisis (globales, nacionales y locales), de «Faisán» y «Gürtel» (que, por cierto, en alemán significa cinturón, o sea, «correa»), y no nos fijamos en algo nuevo que antes, en política, era accesorio y hoy es fundamental: alcanzado cierto nivel (de Liga o Champions, aunque los de 2.ª y 3.ª a veces marcan algún que otro gol importante), todos los actores actuales de este ramo profesional parecen sílfides. Quiero decir que tú ves a Camps, a Costa y demás en la tele y a los tíos no les sobra un gramo. Es como si, al salir de sus supuestos líos, se castigaran yendo a correr como locos o jugando un partido de pádel, igual que antes este personal solía acabar la jornada en cuchipanda.
Pero hoy no. De papeo, nada. Hoy ya puedes salirte de la línea o torcerte en el ejercicio del cargo, que mientras no descuides la línea corporal, libras. Y eso vale para todo quisque. Incluido el Gobierno de la nación: si exceptuamos a fray Gabilondo, al lucense Pepiño y al pacense Corbacho, ese trío del michelín que parece el eslabón perdido del Gobierno, el resto, de ZP a la «missing» Garmendia (que quizás adelgazó tanto que se evaporó) están a la última pregunta. Como recién salidos de un anuncio de Corporación Dermoestética.
Aunque no son sólo ellos. Cualquiera que se dé un garbeo visual por el personal político europeo, desde el checo Vaclav Klaus al hispano ZP y pasando por Sarkozy, verá que ellos son vigoréxicos totales y ellas anoréxicas en potencia. Con dos excepciones como del siglo pasado (o más exactamente, del siglo pesado): Angela Merkel y Berlusconi.
En cualquier caso, visto cómo está el patio entre los demás, ¿no habrá que ir dándole un retoque a la vieja sentencia del romano Juvenal y acomodarla a este tiempo político que, por dentro y por fuera, se presenta tan falto de chicha? «Mens plana in corpore plano», podría rezar, tal vez, el viejo latinajo puesto al día. Y en vez de Juvenal, que parece como si tuviera colesterol, ¿no podríamos promocionar como autor de la nueva sentencia a un sano, deportivo y sonriente autor en ciernes llamado, por ejemplo, Juvenil?