JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ-DEL VISO GARCÍA
El 28 de marzo de 2008 escribía en «LA NUEVA ESPAÑA» lo siguiente, hoy desgraciadamente de plena actualidad: «¿No sería mejor en lugar de quitar calles, placas, etcétera, incorporar y poner en los pueblos y ciudades calles y recuerdos a los injustamente olvidados y marginados? En resumen, el espíritu de la ejemplar transición democrática que nos permitió, por ejemplo, a varios amigos ovetenses compartir diariamente con don José Maldonado, el último presidente de la República en el exilio, sus últimos años en Oviedo. Para hacerlo posible la Corporación municipal a la que tuve el honor de pertenecer (1974-1979) me encomendó denominar nuevas calles y plazas, dado el importante crecimiento de la capital asturiana. Decidimos que los nuevos nombres se basasen en la fauna y flora asturianas, para que nuestros sucesores no tuviesen problemas para recordar a los que fueron olvidados y marginados por motivos políticos, pues todos forjaron la historia de Oviedo, Asturias y España».
Como es sabido, la calle División Azul recuerda a la unidad militar de voluntarios españoles -entre ellos muchos ovetenses y asturianos- que se incorporaron al Ejército alemán en el frente ruso, durante la II Guerra Mundial. Después de la espantosa Guerra Civil, el hambre y la destrucción asolaban toda España. Gratitud, admiración y recuerdo imborrables debemos los niños de entonces y todo el pueblo español a aquellos héroes por librarnos de otra espantosa guerra. Del total de 47.000 voluntarios que combatieron en el frente ruso, 22.000 resultaron muertos, enfermos o con graves congelaciones, y trescientos no regresaron a España hasta 1954. La gigantesca gesta de heroísmo, generosidad y sacrificio de aquellos jóvenes contrasta con el rencor babeante y la mediocridad de aquellos que olvidan la ejemplar transición democrática que protagonizó toda la sociedad española.
Hace unas semanas alertaba que el joven-viejo-zorro leonés, con su ley de la Memoria Histórica (?), pretendía «arrebatar» numerosas alcaldías al centro-derecha dentro de año y medio. El alcalde de Guadalajara, don Antonio Román, del Partido Popular, ha rechazado cambiar el nombre de las calles entendiendo que «si mantener los nombres es contrario a derecho, que lo diga un juez». Es decir, las calles las cambiaría un juez.
PD. Como niño de los años cuarenta, mi eterna gratitud y abrazo entrañable a los inolvidables divisionarios que me permitieron crecer en paz y hacerme un hombre. Gratitud también, a los miles de familiares, viudas, esposas, hijos/as, nietos/as que con tristeza y decepción jamás imaginaron vivir tal ingratitud. Estoy seguro de que miles de ovetenses y asturianos/as, aunque sea en silencio, comparten vuestro dolor y están más cerca de vosotros que nunca.