JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ DEL VISO
Un extraño país es donde ocurren sucesos escandalosos y parte de la sociedad que los padece mira para otro lado. Así, por ejemplo, el ministro de Justicia, señor Caamaño, asiste a la manifestación contra la enseñanza en castellano en una Galicia donde deciden los padres la formación de sus hijos (gallego, castellano, inglés). El socialista Caamaño no ha sido cesado de forma fulminante. No entiendo cómo el PP no ha exigido su reprobación. El señor Caamaño es ministro del Gobierno español. Extraño país.
Llevamos diez meses con El Bigotes, Correa («Gürtel») y varios chorizos del PP, ¿hasta cuándo? Los chorizos, a la cárcel de forma contundente e implacable. Hay decenas de miles de concejales, diputados y consejeros ejemplares. En el País Vasco y Navarra, además, se juegan la vida. Llevamos, señores del PP, diez meses de culebrón venezolano, ¿hasta cuándo van a tolerar filtraciones judiciales a los medios de comunicación de un sumario secreto? Señor Rajoy, usted sabe, como brillante profesional que es, que es un gravísimo delito. Extraño país.
Llevamos tres años con el «caso Faisán». ¿Quién fue el traidor que avisó a los etarras que iban a ser detenidos? Mil víctimas y miles de familias destrozadas para siempre exigen al Estado de derecho que no se archive tal canallada. El señor Rubalcaba, ante la dignidad y la historia, está obligado a cumplir su solemne promesa del 13 de marzo de 2004: «España no merece un Gobierno que miente». Extraño país.
Por primera vez se han manifestado contra la nueva ley del aborto católicos, cristianos, musulmanes y judíos. Todos ellos han dicho sí a la vida y no a una ley que contempla el disparate de que jóvenes de 16 años puedan abortar sin el conocimiento de padres y tutores. Una ley que convierte el aborto en un derecho, que niega la Constitución. No hay ser más indefenso que el nasciturus. Es incomprensible que la izquierda española, defensora de los pobres, débiles, marginados, etcétera, cometa tal tropelía, que traiciona sus históricos principios. ¿O es que la izquierda socialista actual es la masónica que marginó Felipe González? ¿Por esa razón Zapatero era un desconocido, cuando llevaba doce años como diputado nacional? Extraño país.
El gran proyecto del nuevo Musel tiene un grave desfase presupuestario, más de 240 millones de euros, que impiden las aportaciones de la Unión Europea. El Ministerio de Fomento planteó una posibilidad para conseguir fondos europeos: convertir El Musel en «puerto refugio». Hablando en plata, sería el «vertedero del Cantábrico». El dicharachero Pepiño Blanco, ministro de Fomento, niega ahora, «acollonado», tal disparate. Quien mejor define la bochornosa situación es «La tira y afloja» de LA NUEVA ESPAÑA del miércoles 21 de octubre. «Cascos vuelve».
Posdata. LA NUEVA ESPAÑA del 17 de octubre publica una interesante entrevista con el embajador de España en Estados Unidos, don Jorge Dezcallar. Le deseamos los mayores éxitos, que no alcanzó, lamentablemente, cuando era el máximo responsable del Centro Nacional de Inteligencia en el Gobierno del señor Aznar. Entonces España sufrió el mayor atentado terrorista en Europa desde la II Guerra Mundial. El 11 de marzo de 2004. Hoy, cinco años y medio después, se desconoce el explosivo que causó la tragedia, porque en 15 días se destruyeron los trenes. Extraño país.