FERNANDO MONREAL
La retahíla de casos de corrupción, entre nuestra clase política, está alcanzando cotas de escándalo nacional. Todo el mundo habla del mismo tema. Ellos, los políticos, pierden progresivamente la confianza del pueblo español, a fin de cuentas, de su electorado, porque de seguir así? ¿continuaremos votándoles en las urnas? Nosotros, los españoles de a pie, mientras tanto, perdemos la referencia de una clase dirigente noble, leal, trabajadora y volcada en los asuntos de España.
Si en la época feudal había un clientelismo hacia un señor -el señor feudal-, hoy en día existe clientelismo, por parte de los politiquillos depredadores y trepadores, hacia varios grupos -los partidos políticos-. Poco más demuestran saber hacer los precitos, y los ciudadanos? poco les importa que nos sigamos quejando mientras ellos llenan sus bolsillos a espuertas y sin tan siquiera mirar de reojo.
Quince alcaldes en la cárcel en tres años es una cifra que en el entorno de una democracia debería de hacer sonrojarse a más de uno; por desgracia, aquí sólo se sonroja Heidi. ¿Dimisiones? Pocas; no es costumbre entre nuestra clase política; les gusta aferrarse a la poltrona y al salario fácil.
Los políticos han tirado por la borda la confianza de los ciudadanos; mal negocio. Nos encontramos en una crisis de valores, una crisis de la sociedad, una crisis económica y una crisis del sistema democrático, que en estos momentos funciona a trancas y barrancas, o, dicho de otra manera, por pura inercia. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta dónde?
Somos ya muchos los que venimos proclamando que es hora de un gran pacto de Estado entre los partidos políticos de más relevancia. Personalmente abogo por una ley electoral de listas abiertas, donde se vote a la persona independientemente del grupo político al que pertenezca, en vez de una lista cerrada. De aquí podrían también surgir los gestores.
Pero con tantos problemas en la cabeza no es de extrañar que para el 30% de los españoles lo más insatisfactorio de su vida sea el sexo. Así lo corrobora el Estudio Epidemiológico para la Detección de Disfunciones Sexuales en pacientes de atención primaria, realizado por los doctores Lorenzo Guirao y Luis García-Giralda.
El análisis estadístico ha concluido en julio de este año y se ha realizado entre 3.600 varones, con edades comprendidas entre los 18 y 95 años. Todos ellos acudieron a las consultas de 720 centros de salud de toda España, por cualquier motivo.
¿Y qué conclusiones se han extraído?, se preguntará usted, mi querido lector. Pues a destacar que el 24,5% de los varones españoles mantiene relaciones íntimas varias veces a la semana; el 41,5%, entre 2 y 3 ocasiones al mes y, el 31%, menos de una vez al mes.
También nos confirma que el 42% presenta algún grado de disfunción eréctil -impotencia-. Los últimos estudios al respecto nos hablaban de unos dos millones de españoles; éste último resultado es más elevado y? preocupante.
El 21% de los varones refiere una disminución de libido -apetito sexual-; pero, como he mencionado al inicio, no es de extrañar que así sea con la situación socio-político-económica que vivimos en la actualidad. Quien se encuentra en el paro (18% y aumentando, con un millón y medio de familias en las que todos los miembros han ingresado en las listas del INEM), o en el nivel por debajo de la pobreza (20%), o con dificultades para llegar a fin de mes (60%), no creo que tenga muchas ganas de fiestas?