JAVIER MORÁN
Nos acaba de dar un sudor frío. María Muñiz es eurodiputada del PSOE en ese lugar que los francos merovingios llamaban Strateburgus, y que hoy conocemos con Estrasburgo, o como decía la santa madre de aquel sindicalista que iba mucho por allí: «Anda por Estrasburros». Pues bien, Muñiz ha declarado que la posibilidad de que El Musel se convierta en puerto de refugio sucio «es un tema que no se ha vuelto a tratar»; y agregó: «Surgió no se sabe muy bien en qué fuente, pero desde la Unión Europea no se ha vuelto a hablar».
Observen algunas curiosidades. Primera: «No se sabe en qué fuente surgió». ¡Que bárbaro! ¿Será candor de diputada, o un despiste transitorio? Juraríamos habérselo oído al ministro Blanco, y en sede parlamentaria, así que estará recogido en las correspondientes actas del Congreso. Y Blanco mencionaba explícitamente a Tajani, el comisario con más salero de la UE.
Segunda observación: «Desde la UE no se ha vuelto a hablar». Si no se habla «desde», ¿será que se habla «en»? ¿Y por qué no «entre» la UE, o «hacia» la UE, o «hasta» la UE?
Tercera apreciación: dice la eurodiputada que es «un tema» que no se «ha vuelto a tratar». Por tanto, eso quiere decir que se trató inicialmente. Pero no se sabe dónde. ¿Habrá psicofonías «desde» las paredes del Parlamento de «Estrasburros»?
Cuarto punto: vista la precisión de lo antedicho, no sabemos qué pensar sobre otras afirmaciones de nuestra representante. Dice: «El tema del sobrecoste está solucionado y financiado». Ya ven, otro «tema». Peliagudo, ya que ella dice que no «corren ningún tipo de riesgo» los 250 millones comprometidos inicialmente por la UE. Sin embargo, «desde» aquí escuchamos otro «tema»: que los tambores lejanos anuncian todo lo contrario, es decir, que están en el alambre los 50 millones pendientes de llegar desde Bruselas. Sí, sí, desde allá para acá. Vamos, que como se decía en las barracas de feria, sigue la rata debajo de la lata.