LADISLAO DE ARRIBA
Esta patria nuestra hiede que atufa por los cuatro costados (Norte, Sur, Este y Oeste) y archipiélagos (tanto mediterráneo como atlántico). Creo que desde aquel tejemaneje de la banca catalana raro es el día que no se descubre algún «choriceo» en el que participa la clase política.
Este tiempo que nos ha correspondido vivir es así, porque hemos encomendado menesteres de alto riesgo a indocumentados con la única acreditación que el carné de un partido político.
Las obras públicas no las gestionan ingenieros de caminos, canales, puertos, boyas y señales marítimas sino un «compañero militante».
La Economía no está a cargo de los ecónomos. La llevan los políticos. La Educación no depende de la clase docente, el profesorado o los educadores, sino de un político. La Defensa del territorio nacional no es cosa de militares, guerreros, estrategas y tácticos, sino más bien de alguien que no ha hecho la mili. Los juristas, magistrados y profesionales togados han dejado su trabajo a los políticos. La Salud Pública no la llevan los doctores de blanca bata, sino políticos trajeados a lo civil que ni siquiera saben escuchar por el fonendoscopio. En Agricultura cortan el bacalao personajes pisadores de moqueta que jamás han visto lo que los latifundistas llaman el campo.
Todo esto supone una imprudencia, dada la afición desmedida a meter mano en la caja registradora. Personajes que desconocen la integridad moral, la ética, la deontología y hasta la vergüenza torera.
Huele a chamusquina en Santa Coloma, El Ejido, Comunidad Valenciana, Junta de Andalucía, Comunidad madrileña, Comunidad castellanoleonesa, Ayuntamiento de San Periquín del Monte, Pedanía del Arroyuelo y municipalidad de Villarejo del Castillo.