La futura Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), emplazada en la parroquia de San Andrés de los Tacones, acaba de obtener un logro muy apreciable: El Corte Inglés instalará un centro de logística en dicha ubicación y para ello ha comprometido con el Gobierno del Principado el uso de 122.000 metros cuadrados de terreno, más del 10% del millón de metros que ocupará la primera fase de este proyecto.
La noticia tiene una enorme relevancia porque el hecho de que una sólida firma como la fundada por el asturiano Ramón Areces se incline por estas instalaciones gijonesas puede servir de estímulo para que elijan el mismo emplazamiento otras empresas interesadas en el transporte enlazado de los puertos de Gijón y de Avilés con las principales redes de carreteras y ferrocarriles.
Pero la circunstancia de que se haya conseguido el primer cliente de la ZALIA ha de ser tenida también muy en cuenta por las autoridades regionales. El desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas está siguiendo hasta ahora un ritmo lento. Desde que surgió la idea hasta el presente han pasado ya siete años y en la actualidad el Principado se dispone a licitar las obras de urbanización y a realizar los trámites del estudio informativo de las autovías de acceso.
En una fase siguiente, que los responsables de la ZALIA anuncian para mediados del próximo año, se dará a conocer el proyecto de una estación intermodal dentro de las instalaciones que permita la conexión entre mercancías movidas por carreteras y las transportadas en ferrocarril. Por lo que concierne a la financiación, tanto urbanización como construcción de enlaces por carretera correrán a cargo de los presupuestos del Principado, con lo que las inversiones están garantizadas. Sin embargo, la construcción de una red ferroviaria de la ZALIA para enlazarla con la línea de Renfe y con las de Feve que pasan por Veriña son proyectos con los que no se han comprometido aun ni el Ministerio de Fomento ni el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), pese a que el Principado ha hecho intentos al respecto.
Evidentemente, estas conexiones ferroviarias de mercancías precisarán también de mejoras en el actual tendido ferroviario de El Musel y de Avilés. Pues bien, todos estos proyectos y obras son siempre de lenta tramitación y ejecución, de modo que el Gobierno del Principado debería aportar todos los medios y recursos para acelerarlas al máximo.
La ampliación de El Musel va a estar finalizada al término de 2010, pero para entonces no existirá todavía ni la ZALIA ni las conexiones por carretera y ferrocarril. Es más, los propios accesos por carretera a El Musel ni siquiera estarán iniciados en casi ninguno de los tramos. Por todo ello ha de surgir la preocupación en nuestros gobernantes regionales de que, pese a que la ZALIA ha encontrado ya un buen cliente, el calendario del proyecto está resultando prolongado y lento. Es imprescindible, por tanto, un empujón del Principado a estas obras por el bien de la ciudad y de un futuro próspero.