Lne.es » Opinión
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

Sí o no, carbón

n La minería no es incompatible con la apuesta del Gobierno socialista por las energías renovables

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Sí o no, carbón
Sí o no, carbón  

YOLANDA CASAUS DIPUTADA DEL PSOE POR TERUEL Qué está pasando con el sector del carbón en nuestro país? ¿Por qué se plantean serias amenazas desde diferentes ámbitos hacia este fósil autóctono? ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Por qué sólo hay voces «negras» que plantean el fin del carbón? Éstas y otras preguntas o reflexiones nos surgen estos días e intentamos buscar las respuestas.

En primer lugar, tenemos que poner en valor que el único recurso fósil autóctono de cierta abundancia en nuestro país es el carbón y que, además, durante muchos años, ha sido la principal fuente de generación de energía eléctrica. Nadie puede negar que es un sector que ha dado mucho a cambio de poco, que ha generado riqueza y productividad en nuestro país y que las comarcas o territorios mineros en donde se ha extraído este mineral han sido solidarios socialmente con el resto, y, ahora, es el momento de corresponderles.

Pero es que, además, ¿alguien cree que algún país renunciaría a sus recursos autóctonos? ¿Por qué lo tenemos que hacer nosotros?

Y es que la minería del carbón en absoluto es contradictoria con la apuesta decidida del Gobierno socialista por las energías renovables; ni tampoco se contradice con el cumplimiento del Protocolo de Kioto, ya que la propuesta del Gobierno es que la utilización del carbón autóctono para la producción eléctrica no sustituirá, en ningún caso, a fuentes de energías renovables, sino que sustituirá sólo a las plantas más contaminantes en cada momento.

Estamos todos de acuerdo en que debemos contribuir a generar energía sostenible; por eso se está trabajando en nuevas vías de investigación y desarrollo de tecnologías limpias, hacia un carbón más limpio, mediante la captura y el almacenamiento de emisiones de CO2. Con este objetivo, entre otras actuaciones, contamos con la planta piloto de I+D+i en almacenamiento geológico de CO2, donde el carbón juega un papel fundamental para generar electricidad con bajas emisiones de CO2 a partir de fuentes de energías fósiles autóctonas.

Es importante que recordemos que en el año 2006, bajo un marco de amplio consenso y debate entre los sectores implicados, empresarios mineros, sindicatos, administración y todos los partidos políticos con representación en el Parlamento, se aprobó el plan nacional de reserva estratégica del carbón 2006-2012 y, además, se acordó un modelo de desarrollo integral y sostenible para las comarcas mineras.

Este plan establece, anualmente, los criterios que definen las cantidades y la distribución del carbón autóctono de la reserva estratégica para los distintos territorios mineros; así como la línea a seguir para regularizar el consumo del carbón.

¿Qué ha ocurrido en el año 2009? Durante el último año, el sector del carbón ha atravesado un momento crítico, debido principalmente a la falta de demanda de electricidad, lo que ha propiciado que haya descendido considerablemente el consumo del carbón nacional en las centrales eléctricas. Esto, a su vez, ha provocado la acumulación de grandes stocks de carbón, tanto que podemos decir que hay almacenado actualmente un volumen casi equivalente a la producción anual prevista para todo un año según lo establecido en el plan del carbón. La consecuencia inmediata ha sido que las eléctricas han dejado de aceptar el carbón, provocando grandes tensiones en todo el sector productor del carbón autóctono.

Esta situación, tan al límite, ha hecho que se tomen medidas de emergencia y urgentes. Para ello se han convocado desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo reuniones con todos los agentes implicados para llegar a un amplio acuerdo, más allá de buscar una medida temporal y puntual. Se ha trabajado para crear un sistema que permita la generación eléctrica a partir del carbón autóctono.

Por eso, el nuevo real decreto acordado por todos los sectores implicados resuelve el problema de la falta de consumo de carbón nacional mediante incentivos a su uso para la generación eléctrica. Este real decreto, además, está acompañado de un mecanismo de compensación para que el uso de carbón autóctono se contrarreste con una reducción de la contribución de las centrales térmicas (que usen fuel, gas o las de carbón no autóctono) que emitan más CO2. Ello se hace mediante un mecanismo de resolución de restricciones para no alterar el precio en el mercado eléctrico, para que a las centrales de carbón que quemen producto nacional se les garantice, central por central, el pago de un precio fijo por megavatio hora producido. Este precio fijo se sustenta en el principio reconocido por Bruselas de que, en aras de la seguridad de suministro, se «establezcan los procedimientos compatibles con el mercado libre» para la utilización de fuentes autóctonas, en este caso el carbón, en un porcentaje de hasta el 15% de la energía primaria producida.

En resumen, con esta norma consensuada y dialogada con todo el sector (organizaciones sindicales, el sector eléctrico y las empresas mineras), se asegura, por un lado, el consumo por parte de las centrales térmicas de las cantidades de carbón autóctono establecidas en el plan sin afectar la formación del precio del mercado diario y minimizando el impacto medioambiental. Por otro lado, está en línea con lo dispuesto en la ley del Sector Eléctrico (artículo 25), se permite consumir hasta un máximo del 15% de la producción eléctrica mediante fuentes fósiles autóctonas tal y como recoge la normativa europea. Además, para nada implica esta norma aumentar el consumo de carbón autóctono más allá de los compromisos adquiridos en el plan del carbón 2006-2012.

Finalmente, sostenibilidad no debe ser sinónimo de utopía, sino que debe ser un modelo de desarrollo; por tanto, el crecimiento de los países emergentes bajo un modelo sostenible no puede depender únicamente de las tecnologías renovables, sino que los recursos fósiles de bajo coste como el carbón son necesarios para este desarrollo. Por eso, países avanzados tecnológicamente apostamos, además de por las energías renovables, por la captura y por el almacenamiento de carbono que permitan dar una salida limpia a estos combustibles fósiles. Por tanto, la apuesta decidida del Gobierno por la sostenibilidad sí que es compatible con el cumplimiento de los acuerdos del plan del carbón y con la necesidad de investigación y desarrollo en tecnologías limpias que den viabilidad a los combustibles fósiles.

Promueve, además, el cumplimiento del plan nacional del carbón; mantiene una apuesta decidida a no desaprovechar el único recurso autóctono de nuestro país; y pone freno a que el sector generador de electricidad de las centrales de carbón pueda desaparecer en un corto plazo de tiempo.

Hay motivos suficientes para que las reflexiones del principio no tengan una respuesta sencilla, porque este real decreto contribuye a mejorar un sector tradicionalmente consolidado en nuestro país y a mantener una actividad puntera en las comarcas mineras.

COMPARTIR
 
BLOGS
     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad