ISABEL MENÉNDEZ BENAVENTE
Vaya por delante mi más sincera felicitación a nuestra excelencia universitaria..., pero se me plantean varios interrogantes, como quizás también a algunos de los lectores. No acabo de entender cómo hoy precisamente, que Europa nos tira de las orejas por alcanzar las cotas más altas de fracaso escolar de toda la comunidad por un modelo educativo obsoleto, en el que la mayoría de niños lidian con doce asignaturas en la ESO dejando de lado las más importantes, las básicas, sabiendo como sabemos todos los que trabajamos en este mundo que no saben leer comprendiendo lo que leen, no cogen un libro si no es para tirárselo al maestro, madre o padre, ni escribir sin faltas de ortografía, alcancemos, sin embargo, la excelencia universitaria. Acabamos de saber que somos los peores de Europa, que nos han llamado nuevamente la atención.... y resulta que mutamos al llegar a la Universidad y tenemos una institución, concretamente en Asturias, excelente. Una institución endogámica, en la que es imposible entrar y hacerles comprender los problemas que sufren nuestros universitarios. Supongo que sobre el papel todos los proyectos son perfectos. Ahora hay que llevarlos a cabo. No se puede permitir que los alumnos estén colgados sin terminar la carrera, con proyecto fin de curso incluido, por una asignatura de Primero, ni que acaben una carrera técnica con 27 o 30 años, porque la media está en diez años de estudio.
Pueden preguntarse por qué cada vez menos alumnos se matriculan, por ejemplo, en Ingeniería Informática... ¿Qué está fallando? ¿Son siempre los alumnos o se da por natural que las carreras técnicas las acaben todos calvos y las otras no haya nadie o muy poca gente que las haga en los cinco años naturales en los que las hacíamos la mayoría de los estudiantes hace 30 años?
Yo estudié en la Autónoma, por cierto, más que excelente, y trabajábamos y hacíamos prácticas, y aplicábamos el «plan Bolonia» mucho antes de que existiera, y también hicimos un examen de acceso... y encima era mucho más barata que los créditos actuales... ¿Qué está fallando ahora en nuestros universitarios o en nuestra Universidad? ¿Son realmente ellos o a veces existen catedráticos y profesores beodos de poder que no se acercan a la realidad, igual que los políticos? La erótica del poder es fuerte, lo sé. Pero el futuro de nuestros hijos está en sus manos. Más motivación, más implicación, más descender al mundo real, y menos excelencia. Quizás un poco de humildad y examen de conciencia nos vendría bien a todos.