09 de febrero de 2010
09.02.2010
Ahora que tengo un rato

Reírse por no llorar

n Hay anuncios que caen como una bomba, pero con eso ya contaban los responsables

09.02.2010 | 01:00
Reírse por no llorar

Esto es, más o menos, lo hacemos últimamente los españoles. Y es que no es para menos. Tenemos un partido en la oposición que juega al «desgaste» y un partido en el Gobierno que juega al «tanteo»; y los españoles andamos con la cabeza de un lado para otro. Y que si de ver a Federer contra Nadal se tratase, lo haríamos de mil amores, pero cuando lo que intentamos es ver dónde cae, aproximadamente, nuestro futuro, la cosa empieza a levantar ampollas. Pues sí, señor Zapatero, ¿creía usted que iba a salir de balde en lo que a una servidora se refiere? Pues no, aquí hay para todos cuando todos lo han merecido; y hablando de merecer, perdóneme que le diga que llevan una legislatura?


Todos hemos visto su forma de actuar en los asuntos que se han ido tratando durante su mandato, pero tiene que reconocer que lo de la reforma laboral se ha pasado de la raya. Ustedes sueltan la bomba (permítanme esta expresión tan bélica) y se paran a observar la magnitud de su onda expansiva. ¿Que no ha caído como una bomba anunciar un retraso de dos años para el deseado momento de la jubilación con un aumento de diez para el cálculo de la pensión? Pues sí, señores míos; pero no sólo es que hayan caído como una bomba sus anuncios, sino que ustedes contaban con ello, han medido la fuerza de la onda expansiva y se han asustado tanto que han decido decir que no tiraron las bombas a propósito, sino que les cayeron; tal vez por andar jugando con las cosas de los mayores. Bueno, y esto de andar «tanteando» a la población?, ¿da buenos resultados o lo están haciendo sólo mientras se enteran de por dónde anda su mano izquierda? ¡Ah, y que no se me relaje el PP, que ahora voy con ellos!


Estaba yo pensando que, al fin y al cabo, esto del tanteo no está tan mal porque como se apresuran tanto a retirar estudios y propuestas, a los ciudadanos de a pie llega a quedarnos la duda de si hemos oído bien o no, duda que aprovecha el siguiente partido que quiere llegar a la Moncloa para colarnos el gol en propia meta mientras pensamos que bueno, que ya se sabía que algo de eso iba a pasar. Como ejemplo?, ¿recuerdan el «Informe Abril» y su posterior secuela, «el Medicamentazo»? Pues me parece que estamos ante una situación muy parecida porque ya se le oyó al señor Rajoy, no hace demasiado tiempo, hablar también sobre el tema de la jubilación, sólo que ellos manejaban una cifra más indecorosa. No, si cuando hablaba de bombas no iba del todo desencaminada, y es que por la peste que dejan estas cosas no me extrañaría nada que se tratara de bombas fétidas.

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