JAVIER NEIRA
Oviedo opta a ser Capital Europea de la Cultura en el año 2016. ¿Hay de qué? Sin duda, pero quizá no por lo que algunos -o muchos o muchísimos- están pensando. Y es que, vamos a ver, ¿cuál es la naturaleza de la cultura de Oviedo y valga el juego de palabras? No se trata del Prerrománico, la música y tal y tal y tal. Oviedo destaca universalmente por su cultura de la libertad: ésa debe ser la clave de nuestra postulación continental. Concretando:
1) El ovetense Bernardo del Carpio, sobrino de Alfonso II, derrotó en Roncesvalles a una temible versión imperialista de Europa que después tentarían tipos tan odiosos como Napoleón o Hitler.
2) Desde Oviedo Alfonso II creó el Camino de Santiago, superando barreras en todo el continente y por eso edificando la mejor libertad.
3) Tras establecer la capital en Oviedo, Alfonso II derrotó irreversiblemente al imperialismo islamista, asegurando la libertad frente a los invasores.
4) Con la luz de la Universidad de Oviedo, ocho asturianos fueron clave en la Constitución de Cádiz de 1812, la más extensa territorialmente en la historia mundial del constitucionalismo y, por lo tanto, de la lucha por la libertad.
5) Oviedo fue la primera ciudad de Europa que, en 1934, resistió al imperialismo marxista revolucionario y lo derrotó, forjándose como el gran bastión de la libertad europea contemporánea.
6) En Oviedo se custodia y venera el Santo Sudario, una de las dos reliquias más importantes de la Cristiandad, digo de la libertad, que para el caso son términos sinónimos.
7) Desde Oviedo, el filósofo Gustavo Bueno ha construido y expuesto su filosofía -la más honda y brillante del último medio siglo-, que tritura los mitos que esclavizan a los hombres y por eso mismo nos sitúa en la vanguardia de la libertad.
Caben más hitos, pero con éstos, sobra y basta. Oviedo, Capital Europea de la Cultura... de la libertad. Es la contra-Tirana albanesa.