JAVIER MORÁN
Abundan las noticias tecnológicas sobre apagones, y no nos referimos precisamente al desastre catalán de hace unas fechas, cuando las tormentas hicieron mella en los tendidos y durante horas y días se ausentó la luz y el teléfono. Dicen que Asturias se halla en una situación de riesgo similar, ya que sus grandes líneas eléctricas son insuficientes para mantenernos enganchados a la corriente. Será cierto, no lo ponemos en duda, pero nos tememos que ni por esas se va a ablandar el corazón de nuestros vecinos leoneses, que maldicen la posible construcción de una línea de alto voltaje hasta Velilla. El paralelismo nuestro con Cataluña consiste también en que el pueblo soberano a un lado y otro de los Pirineos rechaza el alzado de torres MAT, de Muy Alta Tensión, pero la diferencia es que las fuerzas políticas gobernantes en Cataluña practican el populismo -hasta que se les fundan los plomos-, mientras que el Gobierno del Principado y el presidente Areces mantienen el pulso incluso con los socialistas leoneses, que se oponen a las líneas.
Pero de lo que queremos hablar es de otros apagones. La aprobación del proyecto de ley de Economía Sostenible pone en marcha el futuro apagado de páginas de internet que favorezcan bajarse por la patilla música, películas, juegos o lo que sea. Pero seguro que el pueblo de España, nación que figura entre las cinco más piratas del mundo, ya está buscando alternativas.
Y el otro apagón, ya inminente, es el de la televisión analógica. Antes de su ejecución -igual el Gobierno organiza un acto como el del apagado de la última locomotora de vapor, en 1975-, ya habíamos comprobado la extinción, no de señales, sino de televisiones enteras. Con la fusión de las nacionales y, sobre todo, con la desaparición de las locales hemos salido perdiendo, por mucha TDT que nos pongan.
Por cierto, el apagón analógico sucederá en Semana Santa, que se inicia con el rezo del Oficio de Tinieblas, el Miércoles Santo. Hay que posar el sombrero: este Gobierno está en todo, hasta en los mínimos detalles.