JAVIER MORÁN
Hierve la ciudad, afortunadamente. Durante agosto se verificó de nuevo la máxima genial de Jerónimo Granda: «Ta todo fatal, pero ta todo lleno». Y no hablemos de los días de grandes concentraciones, cuando la energía de las masas y del barullo se refuerza gracias al modo de contar las almas por parte del Ayuntamiento.
-¿Qué decimos a la prensa?
-Medio millón y a rascarla.
Eso sí, todavía hay que pasear por el Oviedo monumental para escuchar cada poco idiomas extranjeros. Aquí somos elegantes y lo reconocemos. En cambio, el alcalde capitalino, De Lorenzo, se ha echado al cuello de Gijón porque aquí van a traer un festival porno. Hay que ver lo que hace la paja en el ojo propio, puesto que en la villa de Jovellanos siempre hemos sido muy respetuosos -usuarios aparte- con la viga, o sea, el cinturón de sexo que rodea a Oviedo por varios de sus puntos cardinales.
Por eso es cierto lo que dice algún urbanista acerca del contraste entre Gijón y Oviedo, a saber, que Vetusta es centrípeta y lo atrae todo hacia el centro. Por ejemplo, meten el Calatrava donde casi no les cabe, o ponen a la Pantoja a cantar pegada a la Catedral (no obstante, ya decimos que al mismo tiempo Oviedo es centrífuga a la hora de lanzar hacia su periferia grandes superficies del sexo). Por el contrario, Gijón es centrífuga: en su día lanzó hacia Cabueñes la Universidad Laboral, que iba a ser la Ciudad de Dios del arquitecto Moya, pero después llegó Areces y la secularizó a Ciudad de la Cultura (prueba irrefutable de que Gustavo Bueno acierta en «El mito de la cultura»). Y recientemente hemos lanzado a la Pantoja hacia allá, merced a las actividades del productor Moreno, el de la visita en Bentley a Areces (nada más diáfano que las antesalas de Areces para explicar muchas cosas). Pero de ello o de la alfombra roja de Woody Allen hablaremos en breve; y de Bruni y la autopista del mar; o del porno y el feminismo; o del retiro espiritual de Rajoy, buen momento para meditar sobre la ardorosa vigilancia moral y redentora ejercida por De Lorenzo sobre las Asturias.