Cien líneas

En la línea

16.10.2015 | 04:01
En la línea

El PSOE ha decidido mantener barato el despido. Así se recoge en su programa electoral. Pedro Sánchez no cambiará los criterios establecidos por Mariano Rajoy. Para engañar, anuncia un montón de reformas que moteja de sustanciales. Puro camelo. Lo importante es lo indicado. Y en cuanto a ciertas facilidades que da la ley del PP ya se encargan los jueces de moderarlas.

En buena lógica el despido no debería costarle nada el empleador. Pero esa lógica exige libre mercado. En EE UU el despedido encuentra trabajo en menos de seis meses, que cubre con un seguro de paro. No hay problema personal y el empresario dispone de una sana flexibilidad.

Aquí, en España, un escenario así conduciría directamente a la esclavitud. Como no hay mercado, como no hay competencia, nadie vale nada. Multifunciones Ponderosa consigue contratos -sobre todo de la Administración- por las relaciones que establece. No hablo de maletines para que algunos oídos castos no se asusten. Lo de menos es si hace bien, regular o mal su trabajo. Por eso los asalariados no valen nada. Y si no valen nada cuanto menos se les pague, mejor. Y si se los puede despedir con una frase, mejor aún.

Para una empresa que compite es fundamental pagar muy bien a su gente.

Para una empresa que no compite es fundamental pagar muy mal a su gente.

Elemental aunque no cala la idea: por eso el personal vota a la izquierda o a partidos de derechas con prácticas de izquierdas tal que el PP.

La crisis la cargó Rajoy sobre los asalariados con una reforma laboral de vergüenza por injusta y suicida ya que reabrió la lucha de clases. De ahí Pablo Iglesias II, Carmena, Colau y compañía. Sánchez sigue la estela.

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