Lne.es »

El interés ciudadano de los Plenos municipales

13.02.2016 | 04:51
El interés ciudadano de los Plenos municipales

Si se preguntara hoy a los gijoneses sobre los asuntos que más les preocupan, responderían seguramente en la misma línea que la mayoría de los españoles encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su último sondeo: el desempleo, la corrupción y las carencias de índole económica. Respecto a lo que afecta a diario al funcionamiento de su ciudad, lo más probable es que las preocupaciones de los habitantes de Gijón se enfocaran hacia los humos de la contaminación, con las cada vez más frecuentes nubes de polvo que el viento empuja a la ciudad desde los depósitos de carbón de El Musel; la inseguridad jurídica que provoca el retraso en la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación (PGO) y el alargamiento de las listas de espera sanitaria.

Porque los ciudadanos esperan de los políticos locales solución a estos problemas y deficiencias que les afectan en el día a día, no se entiende desde la calle el empecinamiento de los grupos municipales en discutir en los Plenos asuntos de escasa relevancia para los gijoneses, como hemos visto esta semana en la sesión celebrada el miércoles, donde se aprobó por mayoría absoluta la prohibición de autorizar en Gijón la presencia de circos que muestren espectáculos con animales, o la declaración de apoyo al proceso de paz en Colombia. Para rizar el rizo, el Pleno del pasado mes aprobó también por amplia mayoría una moción a favor de pedir el boicot y sanciones contra el Gobierno de Israel por la ocupación de territorios palestinos.

La llegada de nuevos grupos políticos al Ayuntamiento tras las pasadas elecciones locales ha ampliado el espectro ideológico municipal y, por tanto, el número de intervenciones y de discusión de propuestas en los Plenos, que como en el actual mandato se celebran por las tardes, para que puedan asistir los concejales no liberados sin desatender sus obligaciones laborales matinales, y se tiene que dividir el orden del día en dos sesiones en días distintos. Así, los Plenos se alargan por la multiplicación de iniciativas -son seis los grupos que se reparten las sillas-, en ocasiones peregrinas y alejadas del interés, cuando no de la preocupación, de la calle.

No es que no haya lugar para ese tipo de cuestiones en las sesiones plenarias de Gijón. Lo que no resulta razonable es que debatir asuntos de política internacional que se escapan del ámbito municipal hurte tiempo a centrarse en las cuestiones que afectan directamente al ciudadano y que se van demorando sin explicación lógica, como la aprobación del nuevo planeamiento urbanístico o la necesidad de un frente común municipal contra la demora del proyecto de construcción de la nueva estación intermodal. ¿O acaso creen los munícipes que los gijoneses se van a poner a discutir sobre la paz en Colombia o el apartheid judío mientras soportan la lluvia en una parada del autobús interurbano al aire libre porque Gijón es la única ciudad de España de más de 250.000 habitantes sin estación? En una época de crisis y estrecheces, los ciudadanos quieren más pan y menos circo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine