Sol y sombra

Agitar la coctelera

18.03.2016 | 04:08
Agitar la coctelera

El periodismo se enfrenta a su crisis del papel con un modelo milagroso de negocio al parecer algo obsoleto y sin otro a la vista que pueda rentabilizar tanta novedad digital. Digo modelo milagroso porque gracia a él los periódicos han sido durante décadas y siguen siendo el libro de cada día para sus lectores por el módico precio de poco más de un euro. Una ganga porque en esta vida no existe un producto tan barato con tanto esfuerzo humano detrás. Ni nadie que ofrezca tanto por tan poco.

Pero, incluso más allá del negocio, pronto sobrarán hasta los propios periodistas, con los que empiezan ya a competir los algoritmos. Ahí tienen el caso de Wordsmith, un sistema que automatiza la redacción de las noticias por medio de plantillas prediseñadas que el software rellena con datos que obtiene de diversas fuentes. Wordsmith fabrica palabras sin alma y dicen que informaciones basadas en datos numéricos con menos errores que las de un piernas de cualquier redacción. Claro. La capacidad algorítmica de producción multiplica, además, la humana. Associated Press, que ya lo utiliza, mantiene que es una fórmula ideal para dedicar los recursos humanos a los reportajes descargándolos del trabajo rutinario. Pero eso no garantiza que no existan tentaciones ulteriores de sustituir también a los reporteros por la coctelera algorítmica.

El hecho de que los redactores de la agencia de noticias sean por el momento los encargados de configurar las plantillas que el software rellenará con los datos previamente cargados preserva, por lo menos, la permanencia del humano como supervisor de la cadena. Digamos, eso sí, al cargo del embuchado como en cualquier fábrica de chorizos.

Todo eso de estar presente, observar, escuchar y contarlo corre peligro.

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