Sol y sombra

Cuerda de corruptos

16.04.2016 | 06:18
Cuerda de corruptos

La esperanza en corrupción ya no consiste en acabar con ella, sino en minimizar daños. A qué otra cosa se puede aspirar en un país donde los corruptos son perseguidos por personajes que también están dispuestos a corromperse utilizando como móvil la denuncia del delito.

No hay Intocables, Eliot Ness es un personaje de ficción: resulta imposible acabar con el pillaje que surge a la vuelta de la primera esquina y se proyecta en la imagen del que pretendidamente lo persigue con otros fines. El dinero, la mordida, el enjuague, son los nutrientes de la codicia que ha acabado por desatarse en esta piel de toro que se resume, como siempre ha sucedido, en el Patio de Monipodio.

Manos Limpias y Ausbanc, dos colectivos aparentemente centrados en la defensa de los intereses cívicos frente al poder político y económico, supuestamente amparaban redes de extorsión dedicadas a obtener beneficios por la actividad desplegada. No hay precedentes, salvo algún que otro caso aislado de la Italia de Tangentopoli, en los que los acusadores hayan acabado pillados de esta manera en su propia contradicción, pasando de azotes del delito a simples delincuentes.

La Policía Nacional ha acusado al sindicato Manos Limpias de ofrecer a dos entidades bancarias la posibilidad de retirar, a su vez, la acusación contra la Infanta Cristina a cambio de tres millones de euros. No se trata, al parecer, de un caso aislado. Hay otros que se investigan. Obviamente, y aunque el sindicato investigado, esté dispuesto a mantenerse en sus trece en el "caso Noós", la situación procesal podría cambiar de un momento a otro en beneficio de la hija del Rey emérito. Una acusación bajo sospecha de chantaje enturbiaría el procedimiento.

Cuando una puerta se cierra, como saben, otra no tarda en abrirse.

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