Arenas (Cabrales),
Bárbara MORÁN
Un original mercadillo organizado en Arenas fue, ayer, una de las últimas actividades de los alumnos de los colegios cabraliegos de Inguanzo y Carreña, que cerrarán sus puertas el próximo mes de junio, con el fin de curso, debido a la falta de alumnos. Los pequeños de estas dos localidades, a partir del próximo curso escolar, tendrán que trasladarse a estudiar al colegio público de Arenas de Cabrales.
A pesar del desenlace, triste tanto para los pequeños como para sus profesoras, ayer tocaba demostrar lo aprendido en las clases. Al singular mercado también asistieron los estudiantes del colegio de Arenas de Cabrales. Todos ellos formaron hace unos meses unas cooperativas en las que invirtieron dinero para atreverse a crear su primera empresa. La iniciativa forma parte del programa de «cooperativas y asociaciones escolares asturianas», impulsado por la Ciudad Tecnológica Valnalón.
Estos precozes empresarios trabajaron duro para elaborar sus productos. Entre ellos, perchas de madera customizadas, marcapáginas, broches, collares, carteras o sales de baño. Todos demostraron que, a pesar de su juventud, saben manejarse con destreza en el mundo de los negocios. Precios competitivos, detalles con el cliente que gastaba más de cinco euros o dos calabazas de regalo por compar una planta de romero, son algunos de los reclamos que ofrecían en sus puestos los escolares cabraliegos. Con el dinero recaudado celebrarán una actividad escolar y, en el caso del colegio de Cerreña, se donará el 10 por ciento a una causa benéfica. En el stand del colegio de Inguanzo, acompañando a los que hasta el próximo mes de junio serán sus alumnos, estaba Anabel Díaz Zapico, la profesora.Y en la tienda de sus alumnos no faltaba de nada: los productos etiquetados, los precios y todo lujo de detalles que nada tenían que envidiar a un comercio habitual. La misma profesionalidad derrochaban los alumnos de Luisa Fuentes, profesora del colegio de Carreña.
Además del de sus maestras los pequeños empresarios también lograron el aprobado con nota de los dos técnicos de Valnalón, Iván Diego y Natalia Fernández, presentes en el mercadillo