Collera (Ribadesella),
Emilio G. CEA / R. BATALLA
Los miembros de la cuarta compañía de la Guardia Civil, con sede en Llanes, tributaron ayer al hasta ahora capitán de la misma, Miguel Martín Conde, un sentido homenaje en el restaurante La Cerezal, en Collera (Ribadesella). Al acto acudieron alrededor de ochenta y cinco personas. Miguel Martín Conde nació en Langreo, en 1949. Tras ingresar por vocación en el cuerpo en marzo de 1972, ha estado destinado como guardia civil, cabo, sargento, teniente y capitán en varios puntos de la geografía española. Tras treinta y siete años dedicados en cuerpo y alma al Instituto Armado, Miguel Martín Conde se retira para pasar a la reserva. El balance tras estos años es «muy positivo», señaló. Ha sido testigo de la mejora constante de los medios y de los acuartelamientos. Martín Conde señaló que su testigo lo recogerá el hasta ahora teniente de la cuarta compañía, Antonio Foubelo García, quien será ascendido a capitán. Martín habla de su sucesor como «un perfecto conocedor de la idiosincrasia de la zona».