lópez de arenosa
La fachada del inmueble de Lastres en el que viven Rosario Caravia y su familia amaneció ayer cubierta de pintura roja. Hacia un año que esta familia había pintado su fachada y algún vándalo decidió «divertirse» con esta injustificable gamberrada. La afectada ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil. El rastro de las gotas de pintura, de color rojo chillón, que los vándalos utilizaron se pierde en el contenedor del barrio del Barrigón, informa B. MORÁN. «A las seis de la mañana pasó una vecina a abrir su negocio y la fachada estaba bien; una hora más tarde, el cartero ya la vio pintada», señaló la afectada. En la imagen, por la izquierda, Rosario Caravia y Nieves Granda.