Arriondas, Ramón DÍAZ
El diputado regional Pelayo Roces, del PP, acusó ayer al delegado del Gobierno en Asturias, el socialista Antonio Trevín, de decidir trazados sin contar con estudios técnicos ni ambientales. Roces salía así al paso de las últimas declaraciones de Trevín sobre el túnel del Fitu, que aseguró que es más adecuado para la comarca que la Autovía del Sella, proyecto este último defendido por los conservadores. Roces retó a Trevín a que muestre los estudios e informes que avalan sus aseveraciones. «No puede, porque no existe ni un solo informe, así que Trevín vuelve a caer en los mismos errores del pasado» , cuando quiso decidir trazados del tramo Unquera-Llanes de la Autovía.
Roces fue muy crítico con Trevín, al que situó «en su papel de siempre» y del que aseguró que su «únicas aportaciones a la política regional» fueron «la paralización del tramo Unquera-Llanes y la presentación de la cabra cachemira como alternativa a la ganadería en Asturias».
Pelayo Roces, portavoz de Infraestructuras del Grupo Popular en la Junta General del Principado, contrapuso los continuos anuncios del PSOE sobre el túnel del Fitu, «sin haber elaborado ni un sólo documento y, por lo tanto, sin ninguna base técnica ni documental», con la Autovía del Sella, presentada hace unos años por el PP -y posteriormente desechada por el PWSOE- «con estudios técnicos, ambientales y de trazado».
Roces arremetió asimismo contra IU, a la que acusó de utilizar «distintas varas de medir», según su conveniencia. Puso como ejemplo, el frontal rechazo de IU al túnel del funicular de Bulnes por posibles impactos medioambientales, mientras que sí defiende el túnel bajo el Fitu, una propuesta que lanzó la propia coalición en 1997 y que posteriormente asumió el PSOE, tras rechazar la Autovía del Sella una vez que alcanzó al Gobierno central, en el año 2004.
Roces sostuvo que los continuos anuncios del PSOE sobre el túnel del Fitu no pasan de ser «intentos de llenar hojas y titulares de periódico». Es como cuando estuvieron años y años debatiendo sobre si la Autovía del Cantábrico debía ir por la costa o por el interior. Hasta que llegó Francisco Álvarez-Cascos y construyó las dos, Autovía a Oviedo y a Gijón», sentenció Roces.