Posada (Llanes),
Emilio G. CEA
La iglesia parroquial Santa María de Posada se abarrotó en la tarde de ayer de gente procedente de diversos rincones de la comarca oriental para dar el último adiós a José Luis Obeso Nieda, más conocido popularmente como «Pepín el Nuestru».
Amigos y familiares del fallecido llenaron el sagrado lugar minutos antes de que comenzase el funeral de cuerpo presente. Entre los asistentes, se encontraba el conocido director de cine Gonzalo Suárez. El cineasta, amigo personal del fallecido, se mostraba visiblemente emocionado y no dejó en ningún momento de arropar a la familia de «Pepín el Nuestru» durante tan difíciles momentos, con continuos gestos de afecto. Suárez hablaba de Pepín como «un hombre que ha vivido a su aire». El director de cine, cuya casa y hacienda llanisca cuidaba «Pepín el Nuestru» cuando se encontraba fuera, recordaba una de las frases más conocidas de Pepín: «asustáu estoy de lo bien que vivo». La amistad del emblemático director de cine con José Luis Obeso Nieda se remonta al año 1980, cuando ambos se conocieron durante el rodaje de un anuncio de Puleva. Desde ese momento ambos forjaron una sólida amistad. «Pepín el Nuestru», incluso, llegó a participar con pequeños papeles en películas dirigidas por Gonzalo Suárez, como «Oviedo Express». «Pepín ha sido una persona muy importante en la vida de todos los que le conocimos», decía Suárez segundos antes del entierro.
El sepelio fue oficiado por el párroco local, Aurelio Burgos. Tras la ceremonia religiosa, los restos mortales de José Luis Obeso Nieda, uno de los más veteranos integrantes del conocido clan familiar de «Los Páxaros», recibieron cristiana sepultura en el cementerio parroquial de Posada.