Cangas de Onís,
A. SÁNCHEZ R. / R. DÍAZ
Los daños provocados por los lobos a las cabañas del parque nacional de los Picos de Europa están a un paso de provocar un cisma. Tres alcaldes socialistas asturianos de los Picos, Alfredo García (Cangas), José Antonio González (Onís) y Ángel García (Amieva), crearon ayer un «frente común» para exigir medidas urgentes contra el lobo. En caso de que sus peticiones no sean atendidas, los regidores amenazaron con abandonar los órganos consultivos del parque nacional, esto es, el patronato y la comisión permanente de este órgano.
Fue la decisión unánime de los tres alcaldes, ayer, tras mantener una reunión de urgencia en el Ayuntamiento cangués con el director del parque en funciones, Miguel Menéndez de la Hoz, con el regidor de pastos de la montaña de Covadonga, José Antonio García Álvarez, con el presidente de la Asociación de Criadores de la Raza Asturiana de la Montaña, Valeriano Remis, y con el edil Alberto Valle. Los alcaldes asumieron las quejas de los ganaderos y consideran «alarmantes» los 18 ataques confirmados a terneros desde el 11 de julio pasado.
Los regidores exigirán, en la próxima reunión del 4 de septiembre de la permanente del patronato del parque nacional, controles exhaustivos y permanentes contra el lobo. Asimismo, exigirán que se paguen los daños en tiempo y forma, ya que en la actualidad la Administración tarda dos años en realizar los abonos. Finalmente, exigirán una normativa común para las tres comunidades del parque nacional, ya que los lobos se desplazan hacia la vertiente asturiana por la ausencia de batidas, que sí existen en Cantabria.
Menéndez de la Hoz confirmó que, con carácter urgente, el parque ha aprobado la eliminación de cinco lobos. La medida resulta «insuficiente» para el regidor de pastos, pues estima que hay 50 o 60 lobos en la vertiente asturiana del parque. Un número «totalmente incompatible» con la ganadería. El regidor de pastos advirtió de que, si no hay un cambio radical en la gestión del lobo, los ganaderos recurrirán a las movilizaciones. Valeriano Remis expuso que llegará «el día en que no haya ganado en el monte».
José Antonio González destacó el elevado número de bajas por ataques de lobos y exigió «medidas contundentes» para provocar un giro radical en los Picos.