Cangas de Onís,
J. M. CARBAJAL
Ocho denuncias fueron realizadas en las dependencias de la Policía Local de Cangas de Onís, presentadas por los dueños de otros tantos turismos afectados por pinchazos en las ruedas de sus respectivos automóviles que estaban en el aparcamiento de Llerices, vinculado al plan de transporte a los Lagos que impulsa el Gobierno del Principado. Siete de las denuncias fueron interpuestas el pasado fin de semana, mientras que la octava fue presentada el lunes por una vecina de Oviedo.
Los pinchazos registrados fueron consecuencia de los clavos de roseta -alrededor de medio kilogramo- que fueron arrojados en los estacionamientos de Llerices y de El Bosque, en la madrugada del sábado al domingo, por desconocidos, presuntamente personas de la zona contrarias a la implantación del servicio público veraniego de autocares a la vertiente canguesa del espacio natural protegido.
El número de denuncias -dos de vecinos de Sevilla, otras dos de Valencia, una de Madrid, otra de Cádiz y una de Barcelona, así como la de Oviedo- podría haber sido mucho mayor, pues se cree que otros turismos abandonaron el parking de Llerices con algún que otro clavo incrustado en las ruedas, sin que sus propietarios se hubiesen percatado de ello. Las fuerzas del orden siguen investigando lo ocurrido para dar con las personas que arrojaron los clavos.
Al parecer, la responsabilidad de los daños ocasionados a esos visitantes recaerá en el propio Ayuntamiento de Cangas de Onís, como máximo responsable de la gestión de los diferentes estacionamientos de pago -El Lleráu, El Bosque, Llerices y El Repelao- adscritos al veraniego plan de transporte y en los que se cobran dos euros por cada turismo. El tique de aparcamiento sirve para aparcar durante toda la jornada.
El plan de transporte a los Lagos está coordinado por el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA) y la regulación estará operativa todos los días de la semana, hasta el próximo 8 de septiembre, desde las 08.30 horas hasta las 20.00 horas, franja en la que no se permite el acceso de vehículos particulares a la carretera CO-4, que une el santuario de Covadonga y los lagos Enol y La Ercina.
El plan a los Lagos fue ideado por el Principado para mejorar la situación del tráfico en la zona, dado que antes de que comenzara la regulación se producían frecuentes atascos y retenciones en el entorno del parque nacional. La aplicación del plan de transporte a los Lagos ha provocado la desaparición prácticamente total de los atascos, salvo en momentos puntuales en el entorno de Covadonga, adonde el acceso continúa siendo libre y gratuito. El plan, además del cierre de la carretera de los Lagos, incluye el funcionamiento de lanzaderas turísticas. Una flota de autobuses de Alsa realiza decenas de viajes cada día entre Cangas y los Lagos.