Cangas de Onís,
Alba SÁNCHEZ R.
Los ganaderos que utilizan los pastizales de verano de la montaña de Covadonga perderán la licencia de pastos si no colaboran en las sextaferias, que el Consejo de Pastores convoca todos los años. Este fue una de los acuerdos adoptados por el Consejo de Pastores en la reunión celebrada en la noche del jueves en el Ayuntamiento de Cangas de Onís.
Con esta medida se acabará de una vez por todas con el hecho de que sólo colaboren en las tareas comunales unos pocos, y contribuirá a que el trabajo esté mejor repartido, en beneficio de todos, comentó tras la reunión el alcalde cangués y presidente del Consejo de Pastores, Alfredo García. Las sextaferias se realizan todos los años principalmente para la colocación de cierres facilitados por Parques Nacionales allí dónde el ganado pueda despeñarse.
Como cada año en el mes de septiembre el Consejo se reúne para acordar las medidas y peticiones que se realizarán a Parques Nacionales el año que viene. En el Consejo de Pastores participan, además del alcalde cangués, el concejal de Ganadería, Alberto Valle; el regidor de pastos, José Antonio García, y los doce celadores de los distritos que integran el puerto de la montaña de Covadonga.
Los ganaderos han decidido solicitar a Parques Nacionales la colocación de abrevaderos y arreglos en varios caminos. También se pusieron encima de la mesa los temas de mayor preocupación para los ganaderos, como la exigencia de los pagos de las bajas ocasionadas por los lobos «en tiempo y forma». Para el regidor de pastos, las 18 bajas de ganado mayor provocadas en el verano por el lobo eran propiedad «de ganaderos a título personal, con nombres y apellidos, y cada día se siguen produciendo, sin que se ponga remedio a ello». El regidor llegó a responsabilizar a la dirección del Parque de las bajas, e incluso apuntó que si esta situación no es fruto de la «irresponsabilidad, es mala gestión».
El Ayuntamiento de Cangas estudiará la posibilidad de iniciar acciones legales contra una ecologista por asegurar que algunos ganaderos han utilizado veneno en el interior del parque nacional.