Arriondas (Parres),
Alba SÁNCHEZ R.
La Confederación de Hidrográfica del Cantábrico cifra en seis millones de euros lo que costará la restauración ambiental del río Sella. Así lo señaló ayer su presidente, Jorge Marquínez, durante la presentación en Arriondas del plan de actuaciones revisado (el primero se presentó meses atrás), tras consultar a los colectivos afectados. Marquínez quiere implantar, dijo, una «nueva cultura del agua».
La restauración del Sella afectará a un tramo de 20 kilómetros, en la parte baja del río más famoso del Principado. El documento presentado ayer incluye modificaciones, sobre el inicial, para atender las alegaciones presentadas por los diferentes sectores afectados en los municipios de Cangas de Onís, Parres y Ribadesella.
Entre las modificaciones, hay una referente al acondicionamiento de siete zonas de embarque y desembarque de canoas, actuación de la que más alegaciones se recibieron. La Confederación prevé incluir, además zonas de descanso para canoas. Con ello, la propuesta de los embarcaderos públicos en fincas privadas quedarán anuladas: sólo quedará una en la zona próxima a la Dehesa, y otra junto a las piscinas municipales para todas aquellas empresas que no tengan lugar específico de embarque. Lo que pretende la Confederación es acabar con puntos aislados para este fin. Asimismo, no se tocarán las riberas, pero se acondicionarán accesos y convivirán embarcaderos públicos con privados.
Por otro lado, como novedad, en la localidad canguesa de Toraño, lugar hasta el momento de desembarque, se acondicionarán unas instalaciones más alejadas de las actuales, y además de más adecuadas, dónde los usuarios dispongan de un bar y un puesto de Cruz Roja durante todo el año. La zona de la localidad de Llordón sólo tendrá una zona de descanso, sin acceso rodado; y en la vega de Fríes se creará una zona de desembarque que compense la eliminación de las anteriores.
La Confederación también tiene previsto mejorar la senda entre Cangas de Onís y Arriondas: entre los 24 kilómetros que se acondicionarán, ningún punto superará el metro y medio de anchura. Se recuperarán 44 hectáreas de bosque de ribera y se eliminará en 50 kilómetros las especies invasoras de las riberas. Además, se construirán dos refugios para pescadores y un aparcamiento.
Para todas estas actuaciones, la Confederación tomará medidas urgentes paralelas al proyecto, como la eliminación de la flora invasora, el próximo año, ya que las obras fundamentales del proyecto de restauración del Sella no se acometerán hasta 2011, según Marquínez.
Fueron muchos los sectores que asistieron a la presentación del documento -previo a la redacción del proyecto definitivo- y expusieron sus dudas a la finalización de la misma. Cabe destacar, entre otras, la preocupación de Juan Riera, director de la fábrica Quesería Lafuente, ubicada en la localidad parraguesa de Arriondas, por concretar qué pasará tras el desmantelamiento de la depuradora en las proximidades del río Chico, ya que el texto no refleja su futura ubicación.
El presidente de la Confederación se comprometió a estudiar la incorporación al proyecto de que la nueva construcción se realice en la misma área actual y con el menor perjuicio para la empresa. Asimismo, el representante de la Sociedad ornitológica española SEO/Birdlife expuso de forma preocupante los posibles daños que podrían sufrir aves silvestres por la desaparición de escolleras que ya pertenecen a su modo de vida. Para ello solicitó de la Confederación un estudio del impacto que provocaría en especial a la especie del chorritejo chico.