Arriondas / Cangas de Onís,
Alba SÁNCHEZ R.
Casi todo son parabienes. Los cambios que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha introducido en el borrador de su proyecto para restaurar el río Sella y su entorno han provocado el aplauso de la mayoría de los empresarios de navegación turística en los ríos. Aún quedan detalles por limar, aseguran algunos emprendedores, pero el segundo borrador ha mejorado con mucho el primero.
Las empresas de turismo activo de los municipios de Cangas de Onís, Parres y Ribadesella, principales afectadas por el proyecto de la Confederación, se muestran satisfechas por la desaparición de los embarcaderos públicos que se habían previsto en fincas privadas. El nuevo texto determina que las empresas que disponen de embarcadero propio lo conservarán y los que no lo tengan podrán utilizar los públicos que se habiliten.
Según el representante de la empresa canguesa Escuela Asturiana de Piragüismo, Ricardo Soto, aplaudió las modificaciones, aunque matizó que en el segundo borrador siguen existiendo fincas particulares de uso público en la localidad canguesa de Llordón. Soto se mostró seguro de que esta situación anómala se aclarará antes de que se redacte el proyecto definitivo.
Manolo Villarroel, de Cangas Aventura, se sentía satisfecho con las modificaciones al desaparecer los usos públicos en fincas privadas, así como por las instalaciones de servicios previstas en la zona de la localidad de Toraño, muy demandadas no sólo por los empresarios, sino también por los usuarios.
Alberto García, de la empresa parraguesa de Jaire, comentó que en el segundo borrador no se tienen en cuenta los esfuerzos de algunos empresarios para conseguir fincas donde desembarcar a sus clientes. Auguró un futuro acuerdo entre todos los implicados.
El representante de la empresa K-2 Aventura, Salvador Vallina, auguró que con las mejoras en las zonas de desembarco «mejorará todo». García quiere abrir un debate sobre el rafting en el Sella.
El secretario en funciones de la Sociedad de Pescadores «El Esmerillón», Juanjo Peruyero, aplaudió buena parte de las medidas previstas, pero cuestionó que no se recuperen los pozos salmoneros. Y resaltó que seguirá habiendo problemas entre las empresas turísticas y los pescadores.