Colunga, Bárbara MORÁN
Ha comenzado la cuenta atrás para saber si las huellas de dinosaurios del acantilado de Tereñes, situado en Ribadesella, serán declaradas como patrimonio mundial por la Unesco. El próximo mes de noviembre inspectores de la Unesco visitarán el lugar de la mano del Director Científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), José Carlos García-Ramos, impulsor de la candidatura y que será el encargado de explicar a los expertos el valor de las huellas de Tereñes, que han sido las elegidas para representar a Asturias en esta candidatura.
No ha sido fácil ni siquiera presentarse a este exigente jurado. La candidatura lleva años de idas y venidas. En el año 2006, cuando todo hacia presagiar que los yacimientos de ignitas españoles lograrían el reconocimiento, la Unesco determinó que era imprescindible que en una candidatura ibérica estuviese presente Portugal. Esta exigencia paralizó el proceso para que pudieran ser incorporados los yacimientos lusos. El año 2007 la candidatura pasó de largo a la espera de que Portugal eligiera sus yacimientos. En el 2008 la candidatura hispano-lusa parecía firme, pero fue retirada después de que la Unesco advirtiese de que la parte portuguesa del expediente no estaba a la altura de las circunstancias.
España y Portugal volvieron a presentarse el pasado enero de este año y su candidatura fue seleccionada entre las 45 de todo el mundo que evaluarán los expertos de la Unesco durante este año. La candidatura de la Península Ibérica ha logrado pasar la primera criba y este año las cosas parecen ir mucho mejor. García-Ramos confesó ayer que tiene más claro que nunca que «esta vez creo que se logrará». El científico reforzó su optimismo recordando que la candidatura hispano-lusa este año sí ha pasado la primera selección, no como ocurrió en el 2008. Esto ya es un punto para sentirse esperanzados, dice, hasta que la Unesco hable en 2010.