Agüera (Colunga),
Bárbara MORÁN
Un gesto tan rutinario y sencillo como darle al botón de la tele para ver qué ofrece y pasar el rato es un sueño para cerca de cincuenta vecinos residentes en varios pueblos de la parte occidental del concejo de Colunga. La Argüera , El Cuetu, Los Toyos y Buspaderna, son algunos de los núcleos en los que es imposible hacer planes con la televisión porque sencillamente no se ve.
No se trata de aldeas perdidas en algún monte, son barrios que distan entre 4 y 8 kilómetros como máximo de la villa de Colunga, motivo principal por el que estos vecinos no entienden por qué llevan varios años castigados sin tele. A la ausencia de señal televisiva analógica y, por supuesto, de su sustituta Digital Terrestre, se suman más carencias en materia de telecomunicaciones. Internet va a duras penas, no hay cobertura para los teléfonos móviles y encontrar una emisora en sus radios es cuestión de fe o de que se produzca algún ,milagro.
Viven aislados del mundo de las comunicaciones cuando paradójicamente sólo están a minutos del centro de Colunga. Aún así, y siguiendo el lema de que la esperanza es lo último que se pierde, siguen cada día encendiendo, por enceder, sus televisiores en los que sólo encuentran el fenómeno conocido como nieve y una insufrible cacofonia.
Estos vecinos no pueden ver un noticiero, documental, una película, engancharse a una serie o mantenerse informados.
Loli Callado, Mercedes Valeño, Teresa Tornero, José Ramón Álvarez, Jesús Zaballa y Julio Toyos, son siete de estos vecinos que sufren la inexistencia del servicio televisivo desde hace años. Llevan tiempo reclamando una solución. Han recogido firmas que entregaron al Ayuntamiento de Colunga y enviaron un escrito a la Procuradora General de Asturias, pero nadie ha considerado su problema, ni les ha dado una solución.
Los afectados lamentan reconocer que si «alguien importante o un político viviera en La Agüera, tendríamos señal de televisión». Teresa Torneo es madrileña pero se instaló en Agüera hace un año. Confiesa que Asturias le daba otra impresión, «si quieren repoblar los pueblos deben garantizar servicios mínimos de calidad de vida y sintiéndolo mucho creo que Asturias lleva años de retraso en esta materia», lamentó la madrileña.
Parece imposible que en pleno siglo XXI haya lugares urbanos en los que no pueda verse la tele.