Ribadesella, Bárbara MORÁN
Ribadesella tendrá que seguir esperando para contemplar a su faro convertido en un moderno y atractivo espacio museístico. El proyecto sigue sin tener fechas y mucho menos un horizonte que marque el inicio.
La Autoridad Portuaria de Gijón, impulsora del proyecto y responsable de la instalación farera riosellana, explicó, ayer a LA NUEVA ESPAÑA que el proyecto está «siendo analizado y valorado», ya que es necesario «encajar todas las piezas del puzzle planteado para esta iniciativa, que encierra diversos aspectos como los contenidos, el jardín atlántico y la financiación de todo».
Los retrasos que acumula el proyecto -en un principio se aseguró que las obras comenzarían el pasado verano- no hacen más que sembrar incógnitas en el futuro del faro. El proyecto parece haber tomado un camino que dista mucho de la trayectoria clara y concisa que tuvo en sus inicios. Una nueva situación que ayer recibió fuertes críticas por parte del concejal de Medio Ambiente, Francisco Vázquez, de IU.
Para el izquierdista el bloqueo que rodea desde hace más de un año al proyecto, hace presagiar «muy a mi pesar que no habrá avances ni inicio de obras este año».
El edil dejó caer que el problema de fondo para materializar el museo del faro puede ser la ausencia de fondos para hacerlo. «El tema de que necesitan encajar las piezas me hace pensar que hay problemas económico, porque todo ha estado muy claro y encajado desde el inicio», explicó. Vázquez recordó que el diseño arquitectónico y sus contenidos estuvieron claros desde el principio.
Motivos por los que el edil asegura que «en política a veces hay miedo a decir las cosas como son». Y añadió que «si la causa es que no hay financiación, Puertos debe decirlo, lo que no se puede es echar balones fuera».
Para el responsable del departamento de Medio Ambiente de Ribadesella no debe haber problemas en diseñar el futuro faro. Y recordó que el jardín atlántico era compromiso del Ayuntamiento hacerlo por su cuenta. «Y nosotros hemos hecho nuestros deberes», sentenció el edil.
A la vista está, que mientras Puertos encaja y Vázquez reclama, el histórico faro riosellano construido en 1861 sigue esperando su oportunidad para recuperar su protagonismo en el concejo.