Arriondas (Parres),
J. M. CARBAJAL
Francisco Antonio Caldevilla Pérez, más conocido en los ambientes de la pesca fluvial como «Antón, el Cuatro», presentará su candidatura a la presidencia de la Sociedad de Pescadores «El Esmerillón», una de las entidades colaboradoras con la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Principado de Asturias, tras la dimisión presentada fechas atrás por el ovetense Fernando López Castro.
Este último estuvo tres años ocupando la presidencia de «El Esmerillón», que cuenta con unos 2.000 asociados, cuya sede se ubica en Arriondas (Parres), y dejó el cargo en desacuerdo con la negativa de la asociación a dialogar con el Principado sobre la normativa de pesca para el próximo año: el llamado «salmonazo». Antón, que ya fue presidente de «El Esmerillón» durante dieciséis años consecutivos, cuenta para su candidatura con personas muy vinculadas a la cuenca del Sella, tales como Javier Regadera, que podría ocupar la vicepresidencia, y Juanjo Peruyero, éste en calidad de secretario, entre otros.
En la tarde del sábado se celebró en el salón de actos del Ayuntamiento de Parres una asamblea extraordinaria de la sociedad de pescadores para establecer el correspondiente calendario electoral. Así, el plazo de presentación de candidaturas queda abierto hasta el próximo día 20 de octubre.
En el supuesto de que opte más de una candidatura a la presidencia de la entidad -de momento es la única conocida la de Antón Caldevilla-, la jornada electoral se llevaría a cabo el día 31 de octubre, en horario de cinco a siete de la tarde, igualmente en el salón de actos del Ayuntamiento de Parres, en la villa de Arriondas.
Una vez realizado el recuento se darán a conocer los nombres de quienes forman la nueva junta directiva que regirá los destinos de esa sociedad de pescadores del oriente asturiano.
El elegido no lo tendrá fácil, y es que desde que el Principado presentó a las asociación de pescadores fluviales sus intenciones para el próximo año, de cara a la pesca del salmón, las aguas han comenzado a bajar revueltas. Lo ocurrido en «El Esmerillón» fue la primera consecuencia del proyecto de una nueva normativa que no ha dejado a nadie indiferente y que, entre otras medidas, incluye establecer un cupo de salmones por pescador y temporada o restringir el período hábil.
En «El Esmerillón» no han gustado mucho las pretensiones del Principado, y han rechazado frontalmente el borrador y su negociación. El nuevo presidente tendrá como prioridad lidiar, entre otros, con este asunto.