Carreña (Cabrales),
Rebeca AJA
El mandato podría terminar con cambio de siglas en el gobierno de Cabrales. La maltrecha alianza de gobierno entre el PSOE y el Partido Independiente de Cabrales (PIC), que acusa a los socialistas de falta de austeridad, va camino de una ruptura definitiva. Un distanciamiento entre socios que coincide con un acercamiento de opiniones entre el partido «llave», el PIC, y el más votado en Cabrales pero relegado a la oposición tras el pacto de gobierno municipal de 2007, el Partido Popular. Ambas agrupaciones coinciden en acusar a los dirigentes socialistas municipales, encabezados por el alcalde, José Vicente del Carmen Bustillo, de arrastrar el consistorio «a la bancarrota».
Según el todavía socio de gobierno, el PIC, «en un ayuntamiento cuyo gasto de personal se acerca al sesenta por ciento del presupuesto municipal no queda ni un duro para inversión». El único concejal independiente en el consistorio cabraliego, Manuel Prieto Inguanzo, asegura que ayuntamiento se está convirtiendo en una «empresa de trabajo temporal en la que sólo generamos empleo para nosotros».
Para el cabeza de lista del Grupo Municipal Popular, José Antonio Pérez Prieto, «no hay más cera que la que arde», es decir, que lo que está a la vista es una «mala administración» de los políticos del PSOE. Según Pérez Prieto, «el problema es el dinero, si siguen así no va a haber quien coja el ayuntamiento».
La ruptura del pacto de gobierno entre socialistas e independientes beneficia al PP de Cabrales, aunque de momento Pérez Prieto se muestra hermetismo sobre al sunto. «En su momento algo tendremos que decir», se limita a contestar, al tiempo que niega haberse reunido con el PIC para hablar de un posible pacto.
El PIC da un plazo de treinta días al PSOE para que acepte el documento base que permita mantener la «estabilidad política» en Cabrales hasta el final del mandato. Lo que exige el partido independiente es una reducción del gasto de personal que permita pasar del 60 por ciento actual del presupuesto al 40, la rescisión de un contrato laboral efectuado irregularmente en este mandato y la cesión o participación del ayuntamiento en la gestión del funicular de Bulnes (al menos en un 33 por ciento).
Para el PIC, la alianza municipal encalla, fundamentalmente, en la falta de austeridad de los dirigentes socialistas. Prieto Inguanzo recuerda su rechazo a la liberación como concejal para ahorrar al consistorio su sueldo (86.000 euros). El PIC no entra a juzgar individualismos pero sí el montante global de los altos cargos municipales, asegurando que se superan los 150.000 euros brutos anuales, «que darían para mantener inversiones en cultura y deporte, por ejemplo».