Cangas de Onís,
Alba SÁNCHEZ R.
La Audiencia Provincial de Oviedo ha ratificado el fallo del Juzgado de Instrucción de Cangas de Onís que el pasado mes de febrero condenó al cangués Roberto Castaño Martínez a pagar 480 euros por arrastrar con su vehículo, un «cuatro por cuatro», a su propio perro, «Rex». Con esta sentencia, la Audiencia desestima el recurso interpuesto por el acusado y estima su acción como una falta contra el orden público, tal como había denunciado la asociación para la defensa jurídica del medio ambiente «Ulex».
La Audencia cree que la versión de los hechos que da el acusado es parcial y no se ajusta a la realidad. En un principio, el condenado se defendió asegurando que el perro estaba atado al vehículo porque no cabía en su interior y se había escapado varias veces de la finca. El juez entiende que la conducta enjuiciada se pueden definir como «maltrato cruel», es decir, padecimientos causados voluntariamente sin justificación alguna.
Los hechos ocurrieron el 26 de septiembre de 2008, cuando tres integrantes de la asociación holandesa para la defensa de los animales Helpthem vieron con asombro cómo un perro pastor alemán, «Rex», era arrastrado por la N-634 a la altura de Margolles, en Cangas de Onís, al menos 500 metros. Los integrantes de la asociación tomaron fotografías de cómo el animal sangraba por las patas delanteras y avisaron a la Guardia Civil. Al día siguiente, los testigos presenciales realizaron una denuncia y dejaron la iniciativa judicial en manos de la Asociación para la Defensa Jurídica del Medio Ambiente, «Ulex», que, por su parte, se personó como acusación particular contra Roberto Castaño Martínez, al que acusaron de una supuesta falta de maltrato animal.
Castaño había recurrido en su defensa que había sido un hecho aislado y presentó un certificado que señalaba que el día 29 de septiembre del pasado año el animal presentaba un cuadro de comprensión medular crónica, sin posibilidad de tratamiento curativo. Este hecho hacía que «Rex» tuviera dificultades para desplazarse y que arrastrara de forma intermitente las extremidades posteriores.