La crisis inmobiliaria no ha afectado por igual a todos los municipios de España, aunque ha salpicado a la práctica totalidad de ellos. Ribadedeva quizás sea uno de los concejos asturianos más representativos del desarrollo urbanístico de los últimos años. Ahora, la caída del sector merma la capacidad financiera de las arcas municipales y deja un mapa de nuevas y numerosas urbanizaciones, fundamentalmente en la capital del concejo, en Colombres. La gran mayoría terminadas a tiempo, aunque otras están pendientes de conclusión, como la de la imagen, informa R. AJA.
Colombres (Ribadedeva),
Rebeca AJA
El Ayuntamiento de Ribadedeva calcula que, para cuando termine el año 2009, la caída de los ingresos municipales por impuestos y tasas urbanísticas se situará en el 56 por ciento respecto al año 2008 y en el 82 por ciento si se toma como referencia 2007. Y esto a pesar de que el número de licencias expedidas a lo largo del presente año ha repuntado con respecto al pasado, el «annus horribilis» de la construcción en el concejo.
El consistorio tiene aprobadas en lo que va de 2009 un total de 116 licencias de obra, entre nueva construcción y rehabilitación, pero proyecta alcanzar las 139 antes del 31 de diciembre. La cifra superaría el dato de 2008, cuando se resolvieron favorablemente 127 permisos, pero se queda por debajo de los niveles de 2007, con 168 licencias de obra concedidas. En términos porcentuales, el número de autorizaciones se incrementó el 9,5 por ciento en 2009 respecto a 2008 pero cayó hasta el 20 por ciento respecto a 2007.
Según el Ayuntamiento de Ribadedeva, la caída de los ingresos urbanísticos pese a haberse gestionado más licencias que en 2008 debe atribuirse a la naturaleza de las mismas: ha habido un fuerte descenso de los permisos por construcción a favor de la rehabilitación y obras menores. En 2009, el 93 por ciento de las autorizaciones corresponden a trabajos de rehabilitación y sólo el 7 por ciento son de nueva edificación.
Traducido en dinero, todo esto supone un gran descenso en los niveles de recaudación que venía manteniendo, hasta ahora, el consistorio. En 2007, el Ayuntamiento de Ribadedeva obtuvo 528.886 euros de ingresos derivados de la construcción; en 2008, la cifra mermó hasta los 212.786 euros; en 2009 la recaudación se queda en los 93.280 euros. El descenso de ingresos por concesión de licencias urbanísticas en estos dos últimos años ha sido de 435.606 euros.
Mientras el grifo de la construcción se ha ido cerrando, el gobierno local ponía en marcha, el año pasado, un plan de saneamiento financiero para evitar sorpresas. En el presupuesto de 2009 se hizo una rebaja del 6 por ciento en el capítulo de personal, del 19 por ciento en el capítulo de gasto corriente, del 15 por ciento en el apartado de gastos financieros y del 5 por ciento en transferencias corrientes (subvenciones a asociaciones, por ejemplo). Una reducción «lógica», según el alcalde de Ribadedeva, el socialista Alejandro Reimóndez Cantero. El regidor explica que el resto de ingresos municipales «no se resienten tanto». Los impuestos directos (recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles, viñeta y plusvalías, entre otros) permanecen «prácticamente invariables», precisa Reimóndez.
La Alcaldía reconoce la importancia de los ingresos urbanísticos en las arcas municipales, como ocurriera en el año 2007, cuando el presupuesto municipal alcanzó los 3,5 millones de euros.
Ribadedeva tiene aprobado un plan de saneamiento financiero para el periodo 2009-2011. Con la aprobación de este plan en el año 2008 se persigue reducir el gasto corriente en un 5 por ciento anual durante los próximos tres ejercicios hasta alcanzar un recorte total de ese gasto de 200.000 euros en 2011 respecto a 2008. Entre las medidas correctoras figuran, por ejemplo, la de realizar el pago de facturas a proveedores en un plazo de sesenta días para que en ningún caso se carguen intereses por demora o limitar la financiación de operaciones de crédito.