Llanes, María TORAÑO
Para bailar el pericote es básico que los hombres alcen bien los brazos y que las mujeres hagan lo propio al mover las castañuelas. La noche del viernes, más de un centenar de vecinos del concejo de Llanes se reunieron con la lección aprendida. La cita tuvo lugar en la primera jornada de «Llanes al Cubo», en mitad de la actuación de José Ángel Hevia para homenajear a otro músico: Ignacio Noriega, el gaiteru de San Roque de L'Acebal.
Hevia tocó los sones del pericote acompañado al tambor por su hermana María José, mientras en las pantallas gigantes del recinto de La Bombilla se proyectaron fotografías de distintos momentos de la vida de Noriega, en diferentes fiestas y reuniones por los pueblos de la comarca. El homenajeado, de 84 años, no pudo acudir a la fiesta celebrada en su honor dada su delicada salud, y la emoción rodeó a todos los bailarines y espectadores en el largo aplauso que cerró la pieza.
Algo especial tiene Ignacio Noriega, que logró reunir a tríadas de baile -dos mujeres y un hombre- de todas las edades y de muchos pueblos del concejo. Vecinos de Andrín, Celoriu, Cue, La Borbolla, La Portilla, Naves, Nueva, Pancar, Parres, Pendueles, Poo, Porrúa, Posada, Vibañu y Vidiago no quisieron perderse la reunión y hubo quien salió de casa con las castañuelas en el bolso. Tampoco faltaron representantes llaniscos y miembros de los bandos de la Magdalena, San Roque y la Guía bailaron juntos.
Ignacio Noriega tendrá pronto su propia calle en Llanes, cerca del puente, como agradecimiento por haberse convertido en guardián de la música de la comarca, defender la pareja de gaita y tambor, ejercer de maestro de los jóvenes y transmitir la pasión por su oficio.