Pimiango (Ribadedeva),
R. AJA
Un busto de bronce en bajo relieve perpetuará el recuerdo de Eugenio Campandegui García en su pueblo natal: Pimiango (Ribadedeva). La obra será inaugurada el próximo 26 de diciembre, coincidiendo con el primer aniversario del fallecimiento de «Geniucu», como era popularmente conocido el párroco de Ribadesella durante los últimos quince años. La iniciativa la ha tomado un grupo de vecinos con el deseo de mostrar, una vez más, el «reconocimiento y agradecimiento tanto de su labor pastoral allí dónde ejerció el sacerdocio, como de disposición y buen hacer hacia su pueblo natal, Pimiango».
Los actos programados se iniciarán con un funeral, a las cuatro de la tarde en el iglesia parroquial de San Roque de Pimiango, lugar donde se procederá a la inauguración del busto. Un recuerdo póstumo al cual también se ha sumado la Comisión de Festejos de Pimiango, poniendo a disposición de los organizadores sus números de cuenta en las oficinas de Caja Rural y Cajastur de Colombres (Ribadedeva) y agradeciendo, de antemano, la colaboración de todas aquellas personas que deseen ayudar a materializar el proyecto.
Eugenio Campandegui García, párroco de Ribadesella, falleció el 26 de diciembre de 2008, víctima de una grave enfermedad que le aquejaba desde hacía varios meses. Tenía 71 años y había sido párroco de San Juan de Ávila, en Avilés, durante 24 años, y de Ribadesella durante los últimos 15. Hombre muy popular y querido en toda Asturias, su muerte causó hondo pesar, sobre todo, en Avilés, Ribadesella y Ribadedeva, de donde era natural.
Eugenio Campandegui nació en Pimiango el 22 de diciembre de 1937. A los quince años ingresó en el Seminario Metropolitano de Oviedo. Ordenado sacerdote en la capilla del Palacio Arzobispal el 26 de junio de 1960, al día siguiente cantó su primera misa en su pueblo natal.