Ribadesella, Bárbara MORÁN
La angula regresó a Ribadesella. Casi cinco kilos del cotizado manjar volaron ayer, literalmente, en la rula riosellana. En apenas cinco minutos se vendió toda la mercancía, entregada por 18 anguleros a lo largo de la mañana. La suculenta venta de las angulas capturadas alcanzó los 4.200 euros. Una señora factura de las que hacia tiempo que no se expedían en la Cofradía de Pescadores de Ribadesella, donde la expectación en el primer día de rula de angula fue máxima.
El «ganador» de la primera subasta de la temporada fue José Bautista Gonzalo, más conocido como «Tista», una especie de «cazatesoros» culinarios, ya que este empresario riosellano puja y suele ganar en subastas de renombre, como la del mejor queso Cabrales. En la puja de las primeras angulas «Tista» también es ya un mítico pujador y el año pasado se llevó los 800 gramos que llegaron en total a la rula riosellana por 2.075 euros.
El propietario del restaurante «Casa Tista», situado en Toriellu, adquirió, ayer, dos kilos del cotizado manjar, a 950 euros el kilo. En total, pagó «encantado» la friolera de 1.900 euros. «Un dineral para unos bichitos tan insignificantes», se atrevió a espetar un jubilado excursionista que entró en la rula al sentir curiosidad por el concurrido ambiente que allí se vivía.
Pero «Tista» no fue el único comprador de la jornada. Manuel Fernández, propietario del restaurante oven tense «Bocamar», también apuntó alto y compró otros dos kilos, aunque a 50 euros menos. Fernández retiró de su cartera 1.800 euros. Los 900 gramos restantes fueron para Pescados Gutiérrez. El negocio riosellano pagó por esta cantidad de angulas 550 euros.
La primera subasta de angulas de este año dista mucho de la vivida la temporada pasada, en la que sólo llegaron a la rula un total de 800 gramos. «Una miseria», según los trabajadores de la rula, que ayer confesaron sin pudor que la campaña angulera del año pasado es mejor «olvidarla». Teniendo en cuenta el comienzo que ha tenido esta temporada, todo hace presagiar que los malos resultados de la costera del año pasado pronto pasarán a la historia. Al menos por ahora, las cosas «pintan mejor para esta campaña, sostuvo José Manuel Pintado, más conocido como «Garu», trabajador de la lonja.
Eso sí, al haber más angulas los precios bajaron. Justo lo contrario a lo que sucedió el primer día de subasta de la pasada temporada. Aquel 4 de noviembre a la rula llegaron tan sólo 800 gramos del manjar y el precio subió por las nubes. Llegó a la cifra más alta de la historia. Tista pagó este día 2.075 euros por aquel puñado de angulas.
Desde las diez de la mañana de ayer, a la rula riosellana fueron llegando anguleros. Algunos con muy buena cara debido al festín que lograron capturar en aguas locales y otros con semblante más serio, que entregaron pequeñas fiambreras. Los 18 anguleros que hasta las 12 del mediodía entregaron sus capturas traían unos 200 gramos, como máximo, por cabeza. Hubo un par de excepciones: dos chavales que lograron 500 y casi 400 gramos del cotizado manjar.