RAMÓN DÍAZ
A la Demarcación de Costas se le ha puesto en la nariz colocar trescientos mojones de hormigón, de ochenta centímetros de altura cada uno, en la zona asturiana de la marisma de Tina Mayor. Quienes han tomado esta decisión serán, posiblemente, los mismos que hace unos años exigieron a los recolectores de ocle que solicitaran permiso para utilizar sus tractores en las playas. Los mismos, tal vez, que cuando los recolectores presentaron la petición para utilizar sus vehículos agrícolas durante el invierno en los arenales para recoger el ocle remitieron una contestación digna de la más absurda película de los hermanos Marx y de la más supina ignorancia: Costas pedía a los «ocleros» que señalaran los días y las horas en las que iban a meter sus tractores en las playas. Como si fuera posible adivinar en septiembre qué días y a qué horas van a llegar las «mareonas» de ocle de noviembre a marzo. Visto lo visto, a nadie debe extrañar lo de los mojones. Si acaso, extraña que no los pongan de seis metros de altura. Para verlos mejor.