Llanes, María TORAÑO
Apenas quedan dos meses para que termine el año y Llanes sigue esperando a que arranquen las obras del puerto interior de la villa. El plazo que tenían las empresas interesadas para presentarse a la licitación del proyecto concluyó el pasado 14 de septiembre y sólo queda ya pendiente la adjudicación de la obra, que debería realizarse a lo largo de este último trimestre, según aseguró el pasado mes de agosto el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, en una visita al municipio llanisco.
En el Club Marítimo de Llanes se mantienen a la espera de novedades para saber qué tendrán que hacer con sus embarcaciones. «Una de las posibilidades es llevarlas a Niembru, porque los puertos de Ribadesella y Bustio están saturados», explicó Rafael Antuña, de la junta directiva del club. «Hay incluso socios que están dispuestos a ceder algunos terrenos para poder guardar las barcas de los compañeros cuando sea necesario», agregó.
Los usuarios también están pendientes de conocer algunos detalles de las obras, como si se empezarán los trabajos por la zona más cercana al puente llanisco o por el extremo de la salida al mar. «Si arrancan desde el puente habrá que sacar las barcas antes de que empiecen las obras, pero si esa zona se deja para el final no será tan urgente moverlas», aseguró otro de los miembros del club, Emilio Obeso.
A finales de noviembre de 2008, el Principado había anunciado que las obras arrancarían con el inicio de 2009, pero el proyecto ha ido acumulando paulatinamente diversos retrasos hasta la publicación en el BOPA el pasado 18 de agosto del anuncio de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras relativo a la licitación del contrato de las obras de acondicionamiento del puerto interior de Llanes.
El presupuesto de licitación es de unos 5,5 millones de euros. La obra consistirá en el dragado de la dársena interior -con la previsión de remover casi 33.000 metros cúbicos de roca y arena- y en una mejora total de todas las infraestructuras existentes, entre las que se incluyen los pantalanes de amarre de las barcas. Además, se desmontará la compuerta existente y se demolerá el dique interior, procediendo a la reconstrucción de los muros del muelle para lograr un aspecto semejante al del resto del dique, con mampostería en la cara exterior.
En la bocana de salida de la dársena interior se construirán dos diques de hormigón para alojar una compuerta de cierre de la dársena, que se accionará en situaciones de temporal con el fin de garantizar la seguridad de las embarcaciones.
También se prevé la instalación de pantalanes flotantes a lo largo de toda la longitud de la dársena y en ambas márgenes, para dar servicio de amarre a unas 140 embarcaciones. Los pantalanes contarán con servicio de alumbrado, energía eléctrica, abastecimiento de agua y postes de salvamento.
Por último, se dotará al puerto de instalaciones de suministro de combustible, gestión de residuos, y una grúa de diez toneladas.